Pamela Alfaro, graduada de la Universidad Dr. José Matías Delgado, recibió el galardón por parte del Instituto Salvadoreño para la Mujer (ISDEMU) por su labor periodística en derechos humanos dentro de la Colectiva de Mujeres, Periodistas y Trabajadoras de la Información

Actualmente está por titularse del Máster en Derechos Humanos y Educación para la Paz. Fotografía cortesía

Por Kevin Eduardo Salazar

Los comunicadores sociales suelen ser los que menos ruido hacen. Esta observación, bien vale a la hora de comentar sobre Pamela Alfaro. Es curioso que ella haya sabido salvaguardar su humildad y tener siempre como protagonista de sus actividades a las diversas audiencias que ha ayudado en tema de derechos humanos. Sí, ella es feminista y reconoce la lucha clave de la equidad e igualdad de género en la sociedad.

No, no es una lucha de opresión, ella, desde su trinchera, hace un acto de rebeldía, con los idearios de la Universidad Dr. José Matías Delgado. Es una profesional con sentido crítico y humano. Los obstáculos profesionales no han sido impedimentos para cumplir sus sueños. Bien dicen: «lo que uno siembra, eso cosecha» y, tanto esfuerzo, esmero y honestidad han dado sus frutos. Ayer, en el Instituto Salvadoreño para la Mujer (ISDEMU), recibió un reconocimiento por su labor periodística dentro de la Colectiva de Mujeres, Periodistas y Trabajadoras de la Información. El galardón es para todo el equipo, cuyo compromiso es velar por la justicia social en las salvadoreñas.

1. ¿Qué proyectos profesionales en el área de periodismo han hecho que recibas tal reconocimiento por ISDEMU?

Lo que nos impulsó a formar nuestra Colectiva de Mujeres, Periodistas y Trabajadoras de la Información fue el feminicidio de nuestra compañera Karla Turcios (periodista de La Prensa Gráfica). Eso nos llevó a alzar la voz para denunciar cualquier situaciones de violencia de género en las que estén involucradas nuestras colegas. Este granito de arena nos llevó a proponer una propuesta de anteproyecto de ley que nos ampare y nos garantice protección a nivel estatal. Por ello, nuestro ADN como colectiva es el activismo y la defensa de derechos humanos, pilas claves que nos llevaron al reconocimiento que nos otorgó ISDEMU.

2. ¿Cuál es el reto al que se enfrentan las mujeres en el mundo del periodismo?

Nos enfrentamos a mucho: desde la desigualdad en la brecha salarial hasta la toma de decisiones en espacios del medio de la comunicación. También a la censura y la sexualización de nuestros cuerpos. Además, la apariencia física tiene mucho que ver, aunque tengamos todas las capacidades y habilidades, siempre hemos sido cosificadas al grado de llegar a propuestas indecentes para entrar o escalar en un medio.

3. ¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante de tu carrera periodista y ser activista de derechos humanos?

He tenido muchas, pero después de estar ejerciendo ya a casi 8 años el periodismo, los frutos los estoy viendo al combinar el mejor oficio del mundo con ser defensora de derechos humanos y activista. Además, me llena de satisfacción que te tomen en cuenta en espacios de comunicación social, tomas de decisiones y que te valoren todo ese esfuerzo por lo que estás haciendo por las mujeres. Allí está la experiencia y el aprendizaje continúa, que esto creo llevará a más en mi carrera profesional.

4. ¿Cuáles son los retos profesionales a los que te has enfrentado?

El hecho de querer ejercer el periodismo social, el periodismo con el pueblo, con tu gente, ese que te mueve porque sentís ese compromiso grande de querer llevar una noticia tal cual sin censura, la realidad como es, sin taparla, sin modificaciones. También ,de alguna manera, el trabajo fijo, ha costado mucho, pero voy encaminada en mis sueños, y sé que llegaré a estar en el lugar que tanto deseo estar: formar parte ya fija en algún organismo internacional o nacional en pro de los derechos humanos, pero más de mujeres.

5. ¿Cuáles son los desafíos del periodismo de género en el siglo XXI?

En todo el mundo, las mujeres hemos tenido avances en diferentes épocas. Aún quedan techos de cristales por romper. Creo que el desafío del periodismo con enfoque de género debe llevar a la conciencia de la ciudadanía a erradicar la violencia de género; por consiguiente, la educación. Hay que profundizar en las comunidades la sensibilización y aprender hacer una deconstrucción de los hechos sociales, desde los aspectos filosóficos de estructuralismo y funcionalismo para tener un punto de partida de género y su aplicación sea interdisciplinaria. Ser feminista, en nuestro oficio, tiene que ser instintiva, pero hay que dotarla de argumentos reinvidicativos, así construir ciudadanía. El deber del periodismo es clave: ser fiscalizador y mediador de los asuntos públicos de la sociedad; por lo tanto, es importante que los hombres se sumen al feminismo como un movimiento que genera progreso para todos y construir acuerdos sociales generacionales, institucionales, de hombres y mujeres. He allí el reto y función social del periodismo.

6. ¿Por qué decidiste estudiar comunicaciones en la Matías Delgado?

Yo estaba decidida a ser una profesional que supiera hacer la diferencia. Por eso elegí la Matías Delgado. Debo confesar que, pese a que mi situación económica no era favorable, que una amiga de mi mamá y mi esposo decidieron apoyarme todo el primer año de carrera. Aprendí a valorar el esfuerzo, empecé, como cualquier otra universitaria a trabajar, y así me pagué mi formación universitaria. También admito que me sentí bendecida al estar en una universidad privada de alto prestigio y le agradezco que me halla ayudado a cimentar mi carrera periodística. Mis pininos se los agradezco a mi maestra y colega Evelyn Susana Machuca. Sus motivaciones me hicieron tomar iniciativa de empezar a generar contenido periodístico. Gracias a Dios, me gradué y sí, este recuerdo me hace pensar que el tiempo pasa rápido.

7. ¿Qué le aconsejas a la nueva generación de profesionales para abordar temas periodísticos desde la perspectiva de género y derechos humanos?

Hay que perderle miedo a arriesgarse en lo que a uno le gusta. La formación universitaria te da herramientas, pero es uno quien empieza hacer camino al andar. Mi consejo es que no se queden con el pregrado, sino que sigan formándose en temas sociales. Hay que conocer la realidad y comenzar hacer una crítica constructiva de la sociedad. Es imprescindible valores a la ciudadanía. Eso implica que hay que convertirse en activistas, redefinir los movimientos sociales. Somos una diversidad que aporta riqueza, así lograremos sumar en temas de nación.