La dramaturgia de Luis Ayhllón regresa al escenario salvadoreño. Esta vez con la historia de Flor, una joven fanática de las telenovelas y del mundo que se genera alrededor. Con “Rosa mexicano”, el Teatro Poma pone en las tablas el acto de violencia extrema contra las mujeres. 

Por Raúl Benítez  Twitter: @raulebenitez de Texto de Escultural
Fotografia de René Figueroa

“Rosa mexicano” es la segunda de un ciclo de dos meses, en el marco del Segundo Acto del Teatro Poma, con cuatro tragedias, que retratan la violencia. La primera fue “Polvo de gallo”, del Teatro del Azoro, y le seguirán “Los ausentes” y “Bandada de pájaros”, producidas por Alejandra Nolasco y Moby Dick Teatro, respectivamente.

La pieza es dirigida por Roberto Salomón, director artístico del Teatro Poma. “Tengo ocho años de conocer a Luis Ayhllón, es alguien que me interesa mucho como dramaturgo. Hay pocos dramaturgos en El Salvador, es importante que la gente vea obras que están bien escritas y ese no es el caso de la mayoría en el país”, comenta.

La obra mezcla la fantasía con la que Flor ve sus héroes televisivos y muestra el horror que estos pueden cometer. Una fuerte crítica a cómo en la sociedad se toca el tema del feminicidio. Para Salomón es importante que el teatro se acerque a la violencia. “A mi me parece que el papel del teatro es hablar de la sociedad. Su función principal es la de divertir, pero divertir con pensamiento político, social y filosófico”, explica.

Al director le interesa llevar esta obra a las tablas salvadoreñas porque habla de temas de actualidad en El Salvador. “Me parece que esta obra toca bastantes temas distintos. Por ejemplo el tema del alcoholismo, del feminicidio, del abuso del poder, de la idiotez de las telenovelas, la amistad y la traición de la amistad. Todos retratados de una manera poética, lírica y teatral”.

Luis Ayllón es un escritor y cineasta salvadoreño-mexicano. “Rosa mexicano” es la cuarta obra suya producida en El Salvador después de “La extinción de los dinosaurios” (Teatro Luis Poma), “Caracoles estresados” (La Bocha Teatro) y “Las partículas de Dios” (Moby Dick Teatro). Ayhllón ganó el Premio Nacional de Literatura, en México, en 2006, el premio Óscar Liera a la Mejor Dramaturgia en 2004, entre otros reconocimientos. También se ha desempeñado como guionista para largometrajes y cortometrajes en México, en dónde ha obtenido nominaciones al premio Ariel.

Flor, interpretada por Karen Castillo, “Rosa mexicano”, se enamora de Luis Vivanco, interpretado por Henry Urbina, un actor de telenovelas quien la invita a una fiesta en donde la emborrachan y muere, accidentalmente, de una sobredosis. “Luis Ayhllón no cuenta la historia como un asunto periodístico, no es una crónica.

El teatro busca contar esta historia de una manera más poética”, anuncia el director. La violencia, entonces, se retrata de una manera diferente al frío y la distancia de la cobertura de la nota roja de un periódico o un noticiero de televisión. “El teatro es un medio caliente. A través de una imagen puede tocar el corazón… Y eso es lo que me parece importante”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.