Series para la historia

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Por Christian Zárate

Los relatos históricos televisivos nos invitan a dar un viaje al pasado para conocer acontecimientos o personajes reales o de ficción que dejaron huella en una época concreta. Son propuestas originales, creativas e innovadoras que enganchan a la audiencia por su narrativa y nivel de producción para retratar un tiempo a través de su entorno, vestuario, ambientación, musicalización, léxico y más. Que te llevan a sucesos importantes de la humanidad, desde las invasiones vikingas, la evolución de la medicina hasta la consolidación de la monarquía francesa, por ejemplo.

Por otra parte, en este género encontramos grandes producciones a nivel mundial como las inglesas Yo, Claudio, Wolf Hall, la italiana Roma o las estadounidenses Genius, Boardwalk Empire, Da Vinci’s Demons y magníficas obras audiovisuales que merecen estar en el radar de todo un buen seriéfilo.

Sin más demora y seleccionadas por orden de preferencia (una especie de Liga de Campeones), aquí dejo estas joyas (series históricas) para amenizar tus viajes a través de las máquinas del tiempo (sean el televisor, móvil, tableta u ordenador), pero sin tener una fecha de caducidad.

Versalles (Francia). El palacio de la discordia.

«Un lujo desenfrenado establecido sobre una población en la miseria».

Foto/Google

George Bladden, ha dado vida a Luis XIV, llamado «Rey Sol» (le Roi Soleil), en la serie de televisión Versalles, una coproducción franco-canadiense, valorada como la más ambiciosa de la historia en estos países, transmitida por el Canal+, entre el 2015 y 2018.

La serie inicia con un sueño: la transformación de un pequeño pabellón de caza en el palacio más hermoso y grande jamás construido. Un lugar en el que todo el arte, la belleza y grandeza del reino de Francia del S. XVII albergará el poder absoluto de un rey: El Palacio de Versalles.

En la primera temporada de esta magnífica serie se nos presenta al joven rey Luis obsesionado por su sueño de construir el gran palacio en Versalles, la resistencia de la nobleza, la rivalidad entre hermanos, amores, odios, luchas políticas y sangrientas batallas.

Cada episodio de la segunda temporada señala la parte más oscura de la consolidación de Luis XIV en el poder para impedir que la construcción del castillo no se derrumbe ante sus propios ojos. Conspiraciones, asesinatos, sexo, lujos, intrigas, alcohol, engaños y con una mezcla de música barroca y electrónica a lo largo de la temporada, nos muestra el gran nivel de los franceses para escenificar momentos históricos dándole un toque innovador y revolucionario al concepto musical de la serie. En la tercera y última temporada desvela los detalles más importantes de la construcción de Versalles y surgen las mentiras, escándalos e insurrecciones en contra del Rey Sol que ponen en riesgo el dominio absoluto de su monarquía.

La serie nos lleva por una inmersión increíble en la historia, que podemos admirar y disfrutar como era la vida en el palacio, pues ha sido rodada en el mismo lugar que ahora visitan millones de turistas. Así se puede ver la estética y decoración que se tenía en la época (1667). También podemos comprender los motivos que desencadenaron la revolución francesa y el fin de las monarquías absolutistas: Un lujo desenfrenado establecido sobre una población en la miseria.

Vikings (Canadá-Irlanda). El Odín de los mares.

Foto/Google

Descendiente del dios Odín, héroe, navegante, guerrero, pagano, innovador, rebelde, curioso. Así se puede definir a Ragnar Lodbrok (Travis Fimmel), protagonista principal de la serie Vikings, una coproducción canadiense e irlandesa, creada por Michael Hirst, basada en hechos reales, y transmitida por The History Channel entre del 2013 al 2021.

En el transcurso de las seis temporadas de Vikings, se puede apreciar como Lodbrok llega a ser rey de las tribus vikingas, la “discordancia y choque de creencias”, la envidia entre hermanos, líos de amores, alianzas por conservar reinos, sangrientas batallas y conquistas de nuevas ciudades.

Lo que más me ha apasionado de esta serie fue descubrir la historia y la cultura vikinga: la igualdad entre hombres y mujeres, la religión, la relación con la naturaleza y la familia. Otro punto muy importante es el guión de los personajes que muestran personas complejas, con luces y sombras, mucho más realistas que los usuales vistos en otras series.

Para mí, el ver la serie ha sido como asistir a una escuela de líderes; en este caso los personajes de Ragnar Lodbrok y el rey inglés Egbert  (Linus Roache) de Wessex. Ambos eran curiosos, abiertos a otras ideas, llenos de dudas y dilemas, pero con una clara visión a la hora gobernar.

Otro punto a destacar en Vikings es la religión. Todos los personajes claves de la misma se debaten entre sus creencias de origen y la que descubren gracias a la relación de amistad con otras personas de una fe distinta. Así los dilemas y conflictos a nivel personal y su influencia en el grupo, nos hacen ver qué complejas son todas las relaciones interculturales desde esa época hasta hoy en día. De igual manera se puede apreciar las exploraciones y la expansión que tuvieron los escandinavos para descubrir nuevas tierras y el contacto con estas civilizaciones.

En resumen, Vikings nos relata batallas sangrientas, saqueos, colonizaciones, exploraciones, desarrollo económico y estrategias políticas para lograr y preservar el poder al margen de dictámenes éticos, morales, políticos o religiosos y el fin de la era Lodbrok.

The Knick (Estados Unidos de Norteamérica). El cirujano de botines blancos.

El maravilloso personaje que interpreta Clive Owen, como el Dr. John W. Thackery, es lo contrario del típico cirujano jefe que existía en el New York palpitante de 1900. Este jefe de cirugía del viejo Hospital Knickerbocker es el protagonista de la serie: ‘The Knick’; producción estadounidense transmitida por el canal Cinemax, entre el 2014 y 2015. Sus botines de color blancos desgastados por el uso del tiempo, sin calcetines, para inyectarse cocaína más rápidamente, su rostro y cuerpo marcado por las señales de una vida llena de desenfrenos y acostumbrando a pagar el amor en los prostíbulos más bajos del Nueva York de 1900 son los iconos de un científico brillante y una persona rotundamente libre a los convencionalismos de su tiempo. En las dos temporadas de ‘The Knick’ se observa como Thackery lucha contra sus adicciones al opio y a la cocaína. De igual manera se puede apreciar la evolución de la medicina a partir de la aplicación del método científico.

En este sentido son realmente fascinantes las escenas de las diferentes operaciones desarrolladas a lo largo de la historia de «The Knick» que nos muestra cómo se aplicaba la medicina hace más de un siglo. Lo que más me ha atraído de esta serie es la evolución de los personajes que transitan de la bondad a la maldad o de la ingenuidad a la villanía. Voy a destacar ciertos personajes que para mí son importantes en la serie: Harriet, la monja feminista que ayudaba a las mujeres a que ejercieran sus derechos a controlar y decidir sobre su natalidad y el Dr. Ewards, de color, que en una época de racismo y segregación, llegó a una posición en el campo de la medicina, luchando contra todos. En el transcurso de la serie, con una banda musical electrónica alucinante, además de asistir a la creación de New York como la gran ciudad que es hoy, se pueden ver luchas de clases, políticas, económicas y sobre todo el difícil camino de personas que no siempre siguen el camino más fácil ni más correcto.