Iliana Benítez, directora de negocios, fundadoda de Vertex Studio y graduada de la Escuela de Ciencias de la Comunicación (ECC), de la Universidad Dr. José Matías Delgado (UJMD), se reunió con el equipo de Tu Espacio para revelar su experiencia en el área de desarrollo de proyectos de innovación y realidad aumentada. Benítez es de las primeras pioneras de la transformación digital en el país que tiene éxito a escala regional

Iliana Benítez, quien junto a su esposo, fundó Vertex Studio, una compañía que trabaja realizando videojuegos y proyectos de realidad virtual. Fotografía cortesía para Tu Espacio.

Por: Adriana Rivera

Iliana Benítez se define como una mujer de negocios. Siempre le gustó la producción audiovisual, pero su visión cambió después de trabajar en las oficinas de LucasArts Entertainment Company. Decidió emprender junto a su esposo en el área de realidad virtual y juntos crearon Vertex Studio, una productora de tecnología interactiva. Actualmente, ellos están trabajando junto al Instituto Especializado de Educación Superior de Profesionales de la Salud (IEPROES) para desarrollar un aula virtual, donde los estudiantes de la escuela de enfermería realicen procesos médicos básicos. Esta emprendedora nos cuenta en una entrevista muy personal sobre su trayecto en esta área, sus logros y qué espera en un futuro de la transformación digital en El Salvador.

¿Qué es Vertex Studio?

Es una productora de tecnología interactiva. Nosotros entrenamos a robots y humanos en escenarios virtuales por medio de simulación. Eso nos permite anticiparnos y ayudarle a las empresas a poder entrenarlos (robots y humanos) antes de que vayan a la vida real y ahorrarles costos. Por ejemplo, entrenamos a drones para que cuando vaya a una misión oficial, ya ha sido entrenado en diferentes aspectos como el conocimiento de personas, mapeo de áreas, visión nocturna y de día. Uno de estos en la vida real te cuesta $50,000 y no podés estar lanzándolo sin entrenarlo y que se te vayan $50,000. El simulador lo entrena para que ellos cumplan todas estas acciones o todas las posibles causas que pudieran tener en la vida real. Empezamos como una empresa de videojuegos hace 10 años y, en el 2017, iniciamos con tecnología en simuladores virtuales 

¿Siguen manteniendo siempre las raíces de los juegos?

Los procesos de producción están basados en videojuegos.  Vertex también cuenta con un departamento de arte y animación 2D y 3D. Nos especializamos en animación 3D y nos gusta el hiperrealismo porque se complementa con el departamento de desarrollo como crear un dron lo más hiperrealista posible como en la vida real en 3D, que es lo que el cliente quiere ver.  Entonces, nosotros hacemos un complemento y podemos ofrecer los servicios y productos al final.

Vertex fue fundada hace 10 años y desarrollan proyectos sociales y digitales basados en códigos de realidad virtual.

¿Por qué es importante incursionar en la transformación digital del país?

Yo me he enfocado en educación y salud. Son áreas que me gustan y que he visto que hay una gran brecha. En las escuelas hay deserción escolar bastante alta. Por ejemplo, en el Complejo Educativo «Concha viuda de Escalón», gracias a los trabajos en conjunto con la Asociación Escalón, descubrimos que este centro de estudio tenían deserción escolar porque los niños se aburren. ¿Cómo ? Si querés que un país prospere, tenga buenos ciudadanos, que toman decisiones críticas, los tenés que educar. parte de la transformación digital de un país debe comenzar por la educación.  Si nos ponemos a ver la infraestructura, los maestros, es cierto que los necesitamos, pero sí empezar desde hace 10 años a ver todas estas áreas, vas a estar 10 años atrás. Mira olvidarte de lo que no funcionaba hace 10 años y hacelo ahora porque vienen los próximos dos años y abres tu mercado porque ya no sólo piensas en los estudiantes de El Salvador. 

También quiero contarte que estamos trabajando con el Instituto Especializado de Educación Superior de Profesionales de la Salud (IEPROES). Y el Grupo Interamericano nos está dando los fondos  para que podamos desarrollar el laboratorio de realidad virtual. El 12 de mayo tenemos el lanzamiento.  Primero lo habíamos diseñado para que el alumno se pusiera su gafa y pudiera hacer procesos que no los practicaban hasta que estaban en el hospital. Y cuando estaban en el hospital estaba el factor miedo. El miedo es un factor que estamos validando con estos procesos. Entonces, algo tan básico como encontrarte la vena para colocar el catéter es uno de los procesos que se está haciendo en realidad virtual para que el alumno pueda realizar este proceso las veces que sean necesarias hasta no cometer ningún error. Y entonces pasa la prueba. Es cierto, no se puede enseñar todo virtual, somos un complemento para la educación. Y así llevamos varios procesos. Otro proceso también es la limpieza de catéter en el cuello, atención del neonato que son cosas que hasta que no están en la sala de cirugía no practican. 

El año pasado, en agosto, los médicos de primera línea se estaban contagiando porque no sabían aplicar el protocolo COVID para quitarse el traje. Nosotros lo recreamos, invitamos a un médico del Hospital de El Salvador a que hiciera el proceso y nosotros validamos. Eso fue el aporte que dimos en la pandemia. Y luego de esto decimos: “ Okay, pero aquí estamos uno a uno. ¿Y si lo hacemos como un videojuego multiplayer?” Démosle vuelta, que el maestro sea quien de la clase en ese escenario 3D y le expliqué al alumno cómo hacer un proceso y el alumno, no importa si tiene un celular o un equipo de realidad virtual, se meta dentro de este mundo y vea como su maestro está haciendo todo el proceso. Algo se te queda. Y te va a dar esa actitud o es iniciativa de querer aprender más y también que después ya no voy tan nulo cuando vaya al laboratorio presencia. Estamos haciéndolo multiplayer como cuando estas jugando Fornite. Gente conectada de otro país. 

EL Tecnológico de Monterrey nos han dado mil alumnos para que nosotros proveemos nuestros procesos a cambio algunas negociaciones. Que se pueda conectar alguien del Tec. de Monterrey, desde México, que esté el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), desde Washington, y que la maestra en El Salvador le esté dando la clase. ahí te das cuenta que traspasas fronteras. Ya no solo estás con el alumno que llegó a sentarse.  Esto puede ser una etapa del pénsum Tener un año donde las clases son en realidad virtual. Queremos llegar a desarrollar hasta que la maestra diga: ¡pasame las tijeras!, ¡pasame la gasa! y el alumno se la vaya pasando a la maestra. Esa sinergia es como tener al paciente en la vida real.

¿Por qué decidió incursionar en la producción de realidad virtual?

Fíjate que yo estudié la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Dr. José Matías Delgado (UJMD), y siempre me llamó la atención la parte de producción audiovisual. Pero me fui a Estados Unidos y trabajaba limpiando las oficinas en Lucas Art cuando estaban haciendo el juego de Star Wars. La mente te cambia sólo de ver que era un mundo totalmente diferente donde había, en el mismo lugar, un gimnasio, restaurante, guardería, cine y yo pensaba: “Este fulano por qué gana tanto dinero y sólo jugando pasa probando los juegos”. Era una burbuja que tú no tienes ni porqué salir de las oficinas. Entonces, te cambia el chip. Para ese entonces, mi esposo me dijo: “Mirá, emprendamos”, y emprendimos en la sala de mi casa. Queríamos hacer videojuegos en San Francisco, pero allí es todo demasiado caro y decidimos regresar a El Salvador. Antes de irme había hecho dos años de Universidad y yo quería prepararme, quiero algo mejor para mis hijas. Pusimos el negocio pero yo estaba desfasada tenía 10 años que no estudiaba. Pues, fui a la universidad y vi las materias y dije: “Okay, me gusta. En el camino voy a definir a qué me dedico”, pero comunicaciones me pareció una carrera versátil para poder decidir en que me quería desempeñar. Y, me gustó la producción audiovisual. Luego hice seis meses en la productora. Fui directora de casting. Trabajé en 2015 con una productora de campo buscando las locaciones, los modelos y era buena en eso. Cuando terminó la producción en la que estaba, dije:  “Dios, qué voy a hacer.” Y fue cuando ya me meto de lleno al negocio de nosotros y así agarró las riendas de la empresa. 

Me gusta hacer negocios. Soy una mujer de negocios. Lo entretenido es que nunca es lo mismo. Cada proyecto es diferente, siempre estás aprendiendo algo nuevo. Eso es lo que me gusta hacer aunque yo no sea programadora, me tengo que meter de lleno a la empresa, aprender de lenguaje de programación y de las tecnologías, cómo es el proceso de arte y animación. Me apoyo mucho en el director de tecnología. Para mí él es un genio, mi esposo. Él va 10 años adelante. Te lo juro, él ya está haciendo blockchains, viendo cómo hacemos la parte de gamificación en todos nuestros productos. Entonces él está diciéndome cuales son los próximos proyectos, yo los hecho a andar y empiezo a aprender y a ver cómo lo vamos a hacer. Ese ha sido mi primer reto, poder trabajar con mi pareja saber balancear familia. Además, trabajo con programadores con personalidades variadas, unos introvertidos, otros extrovertidos, entonces yo puedo ser ese complemento. A mí se me da bastante bien lo de recursos humanos, lo de networking, hablar con las personas. Comunicador al fin y al cabo. 

El emprendimiento cuenta con personal capacitado para desarrollar proyectos audiovisuales en simulación, producción de videojuegos y otros servicios; ¿Cómo trabaja el equipo de Vertex en relación a la nueva realidad mixta?

Ahora se llama realidad extendida y es una infinidad de posibilidades. Por ejemplo, yo trato de aplicarla en mis proyectos. Al momento de reclutamiento. Tratamos de buscar talento innato. Cuando lo entrevistó, lo último que le preguntó es si está graduado, pregunto qué has hecho por tu cuenta. Me gusta que sean autodidactas, porque eso es lo que me ha funcionado a mí. El ser autodidacta, aprender por mi cuenta, a mi tiempo, buscar la información que necesito; me acompañó de mentores. Trato de buscar mentores con mayor experiencia que yo y aprender de ellos. De ahí, de la labor técnica de los programadores, el director de tecnología revisa los código y le pone tareas y depende de cómo resuelvan ese problema decimos si está preparado o no . Al final lo que quieres es ejecución. La forma de reclutar ha cambiado. Ya no es tan tradicional y así es cómo los vamos desarrollando e internamente ya con proyectos reales. Gracias a Dios, hemos encontrado clientes que me permiten bigotear estos mismos proyectos.

La satisfacción de ver el proyecto terminado y decir: «¡WOW! no sabía que podíamos hacer eso es increíble». Después hacemos un post muerte del proyecto. Despedazamos el proyecto y lo dejamos documentado para que cuando vengan los próximos proyectos, pues ya sepamos en que la regamos y en que no, que si podemos usar y que no. Entonces, es como un poquito de los procesos que hay que ir incluyendo también.

Artículo publicado por Forbes Centroamérica sobre Vertex y sus servicios digitales. / Foto: Vertex Studio y Forbes Centroamérica

¿Cuál ha sido el proyecto más satisfactorio de realizar?

Fíjate que MediX Lab.Es un proyecto de realidad virtual para capacitar al personal de salud. Ahorita, queremos conectar a tres instituciones. El hecho de tener 50 espectadores que estén alrededor del mundo en 3D dentro de un área virtual y que esta gente puede escuchar en tiempo real y hablar y tú vas hacer un avatar. Entonces, lo que logra ese proyecto para mí eso es satisfactoria se llama “MediX Lab“. No sólo nosotros lo podemos realizar o sea puede haber más gente y háganlo, necesitamos más gente en esto porque tenemos que hacer de talento en El Salvador necesitamos que más personas quieren estudiar física matemática ciencia sí comunicaciones pero necesitamos a los ejecutores.

Presentación del proyecto «MediX Lab» / Foto: Revista Agenda.

¿Cómo contribuye su trabajo al desarrollo del país?

En empleabilidad, en que no piensen las personas en migrar, qué saben que pueden trabajar en El Salvador en proyectos de punta, proyectos tecnológicos, innovadores en el país. Somos 23 colaboradores independientes, o sea estoy pendiente de 23 familias, y cuando lo ves así, eso es lo que me hace levantarme todas las mañanas, cuando ya quieres tirar la toalla, me digo: “Tengo 23 familias que dependen de mí y que tengo que salir a trabajar“. Entonces, pretendo que esta empresa ayuda a generar un ecosistema en El Salvador, así creando nuevas oportunidades de trabajo que van ayudar a la transformación digital en el país».

¿Algún consejo para los estudiantes de la ECC?

La carrera de Ciencias de la Comunicación es de un aprendizaje muy versátil, que te permite trabajar, incursionar, emprender en cualquier industria. Se te abre un abanico de oportunidades y debes de buscar el nicho en dónde quieres desarrollarte. Así que hay que que continuar aprendiendo, porque cuando dices comunicaciones a veces dicen:  Quiere ser presentadora, o quieres ser Community manager”. No, yo quiero ser productora ejecutiva del proyecto de innovación y tecnología. Soy el vínculo entre la relación de los programadores, del cliente y diferentes personalidades. La carrera de comunicación te ayuda a desarrollar habilidades blandas y conocimientos generales técnicos. Tenés que ver si te gusta la televisión, si te gusta la radio, si te gusta redactar. Entonces, es un abanico de oportunidades que te puede abrir la carrera y sos ese complemento que necesitan los proyectos para que puedan llegar a una comunidad.  No se desanimen. Aprendan inglés, es básico y que siempre sean autodidactas. Estén siempre experimentando porque lo que ves en la Universidad sólo es un poquito para dejarte esa espinita de lo que tú quieras hacer en tu vida profesional.