La empresa tecnológica publica su primer Índice de Tendencias Laborales, Work Trend Index: “La próxima gran disrupción es el trabajo híbrido: ¿estamos preparados?” para ayudar a navegar el nuevo ecosistema laboral basado en la flexibilidad, el bienestar emocional y el capital social, las variables que consolidarán un modelo híbrido en todos los sectores productivos a escala mundial

Los equipos se han vuelto más aislados y el agotamiento digital es una amenaza real e insostenible. Entonces hay que repensar un modelo híbrido. Foto tomada de Internet

Por Tu Espacio / Agencias

Hace un año, el trabajo en remoto se implantó, a marchas forzadas, como el modelo de trabajo más seguro, con motivo de la crisis sanitaria. Ahora que el teletrabajo ya está consolidado, es el momento de cuestionarse su futuro. ¿Ha llegado para quedarse? ¿Experimentaremos un nuevo salto disruptivo hacia un modelo de trabajo híbrido? Para resolver estas dudas, Microsoft ha realizado su primer Índice de Tendencias Laborales, Work Trend Index: “La próxima gran disrupción es el trabajo híbrido: ¿estamos preparados?”. Este informe tiene como objetivo obtener una visión sobre las hipótesis planteadas en torno al modelo de trabajo mantenido hasta ahora. Así mismo, el informe destaca siete tendencias del trabajo híbrido que todos los líderes empresariales deben conocer al adentrarse en esta nueva era en la que nos encontramos.

Tal y como explican desde la compañía, el momento actual requiere de una visión clara y una mentalidad de crecimiento. «Las decisiones que tomemos hoy tendrán un impacto en todo, desde cómo dar forma a la cultura empresarial, hasta cómo atraer y retener el talento, pasando por la forma de fomentar mejor la colaboración y la innovación”, ha destacado Jared Spataro, vicepresidente corporativo de Microsoft 365. En Tu Espacio te contamos cuáles son las siete tendencias que la empresa tecnológica ha logra obtener de su estudio realizado a más de 30.000 personas en 31 países y que analiza billones de señales agregadas de productividad e indicadores sobre el trabajo, a través de Microsoft 365 y LinkedIn.

1. El trabajo flexible ha llegado para quedarse

Los colaboradores desean combinar los mejores aspectos del trabajo en la oficina y el trabajo en remoto. Más del 70% de los trabajadores quieren que continúen las opciones flexibles de trabajo a distancia, mientras que más del 65% anhelan más tiempo presencial con sus equipos. En consecuencia, según Microsoft el 66% de los tomadores de decisiones están considerando rediseñar los espacios físicos para adaptarse mejor a los entornos de trabajo híbridos.

Sin embargo, el desarrollo de infraestructuras puede suponer un obstáculo para la satisfacción de esas demandas. Tras un año de teletrabajo, el 42% de los empleados aseguran que carecen de suministros de oficina esenciales en casa, y 1 de cada 10 no tiene una conexión a internet adecuada para realizar sus funciones. Además, el 46% dicen que su empleador no los ayuda con los gastos del trabajo remoto.

Del mismo modo, gestionar la socialización y la creación de comunidad supondrá otro desafío. El teletrabajo impulsó el sentimiento de inclusión y pertenencia entre los trabajadores porque todos se encontraban en la misma sala virtual. Sin embargo, la transición a un modelo híbrido romperá la tendencia y las empresas deberían ofrecer las herramientas, medidas y plataformas para contribuir a este aspecto del desarrollo independientemente de dónde se encuentren los equipos.  

2. Los directivos deben reconectar con los empleados

Microsoft advierte de una desconexión entre los directivos y los equipos. Mientras que el 37% de la fuerza laboral mundial considera que sus empresas les están pidiendo demasiado en un momento como este, los líderes empresariales aseguran estar prosperando a pesar de las circunstancias. Los encuestados en mandos de responsabilidad informaron que construyeron relaciones más sólidas con colegas, mejoraron su liderazgo, obtuvieron ingresos más altos y se tomaron la totalidad o más de sus días de vacaciones asignados.

Los profesionales en esta posición tenían más posibilidades de ser Millennials o Gen X, hombres, y más avanzados en sus carreras, frente a la Generación Z, las mujeres, los trabajadores de primera línea y aquellos en etapas iniciales de sus carreras, quienes han experimentado más dificultades durante el año pasado. “Esos encuentros improvisados ??en la oficina ayudan a que los líderes se mantengan honestos. Con el trabajo remoto, hay menos oportunidades de preguntar a los empleados cómo están”, comenta Spataro. “Pero los datos son claros: nuestra gente está sufriendo. Y necesitamos encontrar nuevas formas de ayudarlos”.

3. La fuerza laboral está exhausta

l informe señala que la productividad se mantuvo durante el año pasado, pero también refleja el agotamiento digital de los profesionales. El 54% de los encuestados afirman tener exceso de trabajo y el 39% confiesan sentirse agotados. La intensidad digital de las jornadas ha aumentado sustancialmente, con el número promedio de reuniones y charlas en constante aumento desde el año pasado. Concretamente, las tendencias de Microsoft 365 indican que entre febrero de 2020 y febrero de 2021:

  • La reunión promedio en Microsoft Teams ha sido de 10 minutos más, aumentando de 35 a 45 minutos.
  • El usuario promedio de Teams ha enviado un 45% más de mensajes de chat por semana y un 42% más de chats por persona fuera del horario de atención
  • El número de correos electrónicos entregados a clientes comerciales y educativos ha aumentado en 40.600 millones
  • Se ha observado un incremento del 66% en la cantidad de personas que trabajan en documentos

Además, la tecnológica advierte que este incremento del trabajo digital se ha producido de manera desestructurada y no planificada, ya que el 62% de las llamadas y reuniones no son programadas o son realizadas ad hoc. A pesar de la sobrecarga, el 50% de las personas responden a los chats de Teams en cinco minutos o menos.

4. La necesidad de dinamizar a la Generación Z

Los profesionales más jóvenes son los que peor están navegando las aguas de este periodo de crisis. El 60% de aquellos entre 18 y 25 años dicen que simplemente están sobreviviendo o luchando a fondo en estos momentos. Es más probable que las personas de esta generación sean solteras y se encuentren al comienzo de sus carreras, lo que las hace más propensas a sentir el impacto del aislamiento, encuentren dificultades para afrontar la motivación o carezcan de los medios financieros para crear espacios de trabajo adecuados en el hogar.

En este sentido, los encuestados señalaron que tenían más probabilidades de tener dificultades para conciliar el trabajo con la vida personal y de sentirse agotados después de una jornada de trabajo en comparación con las generaciones mayores. Además, también han informado de dificultades para sentirse comprometidos o emocionados con el trabajo, hablar durante las reuniones y aportar nuevas ideas.

5. La reducción del contacto pone en peligro la innovación

Los datos de la tecnológica indican que a medida que el confinamiento y las limitaciones de movilidad se alargaban en el tiempo, los profesionales recurrían más a sus equipos inmediatos en busca de apoyo, dando lugar al desvanecimiento de la red de contactos más amplia. “Cuando pierdes conexiones, dejas de innovar. Es más difícil que entren nuevas ideas y el pensamiento de grupo se convierte en una posibilidad seria”, explica la Dr. Nancy Baym, Senior Principal Researcherde Microsoft.

No obstante, el trabajo híbrido puede ayudar a reactivar las redes de colaboración. Las compañías deberán equilibrar equipos presenciales y remotos y buscar formas de fomentar el capital social, la colaboración entre equipos y el intercambio espontáneo de ideas que ha impulsado la innovación en el lugar de trabajo durante décadas.

6. La autenticidad como estimulante

A pesar del estrés que supuso inicialmente compaginar la vida personal con la profesional durante el confinamiento, los profesionales señalan que el trabajo se ha vuelto más humano. Según el Work Trend Index 2021, uno de cada cinco ha conocido virtualmente a las mascotas o familias de sus colegas y uno de cada seis ha llorado con un compañero. Esta cifra se elevó entre aquellos en las industrias más afectadas, como la educación, el turismo o la atención médica.

Este tipo de interacciones ha mejorado la expresión personal de los profesionales en el entorno laboral. En comparación con hace un año, el 39% de los encuestados dicen que es más probable que sean su auténtico yo en el trabajo y el 31% tiene menos probabilidades de sentirse avergonzado cuando su vida personal se mezcla con lo laboral. Además, las personas que interactuaron con sus compañeros de trabajo más estrechamente que antes no solo experimentaron relaciones laborales más sólidas, sino que también informaron una mayor productividad y un mejor bienestar general.

7. El talento está en todas partes

Uno de los aspectos más positivos del teletrabajo es que amplía el mercado de talento. Según el estudio, las publicaciones de trabajos remotos en LinkedIn aumentaron más de cinco veces durante la pandemia y el 46% de los trabajadores remotos planean mudarse a una nueva ubicación durante este año porque ahora pueden trabajar a distancia.

Desde LinkedIn señalan que esta es una tendencia que se mantendrá en el tiempo y que impulsará la democratización del acceso a oportunidades laborales. “Las empresas de las principales ciudades pueden contratar talentos de grupos subrepresentados que pueden no tener los medios o el deseo de mudarse a una gran ciudad. Y en las ciudades más pequeñas, las empresas ahora tendrán acceso a talentos que pueden tener un conjunto de habilidades diferente al que tenían antes”, ha señalado Karin Kimbrough, Chief Economist en LinkedIn.

Además de exponer los aspectos en juego para el futuro del trabajo, el Índice de Tendencias Laborales identifica cinco estrategias para que los líderes empresariales comiencen a materializar los cambios necesarios:

  • Crear un plan para capacitar a las personas que les confiera una gran flexibilidad.
  • Invertir en espacio y tecnología para unir los mundos físico y digital.
  • Combatir el agotamiento digital desde la cima de las organizaciones.
  • Dar prioridad a la reconstrucción del capital social y la cultura empresarial.
  • Repensar la experiencia de los empleados para competir por los mejores y más diversos talentos.