La emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19 volcó a los docentes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación (ECC) a zambullirse en la modalidad online para generar nuevas estrategias de aprendizaje y continuar con el desarrollo de las clases universitarias

Planificar clases para un formato online ha sido un reto. Como Escuela estamos utilizando todos los recursos tecnológicos posibles para formar a nuestros estudiantes. Foto ilustrativa tomada de Internet

Por Silvia Callejas, coordinadora académica

El 11 de marzo, especialmente, puede ser considerado como un punto de quiebre para la educación convencional en nuestro país. En el caso de la Escuela de Ciencias de la Comunicación (ECC), la planificación didáctica que recién se había enviado aprobada a cada docente quedaba descartada de inmediato, debido al mandato de cerrar las aulas, a partir de esa tarde, para prevenir contagios del coronavirus (COVID-19). Una decisión que requirió un replanteamiento de todo lo que había sido calendarizado en las dieciséis semanas académicas.

Si bien es cierto que, desde la ECC, las herramientas tecnológicas han sido usadas en el desarrollo de las clases presenciales durante los últimos diez años, fue hasta este momento que la modalidad se trasladó totalmente a la virtualidad. La respuesta ante la situación promovió el conocimiento y uso de nuevas plataformas, en tiempo récord para algunos, como Google Classroom, Meet, Conscius (plataforma institucional), así como el uso de las clases en vivo a través de las redes sociales, como Facebook e Instagram.

Gracias a esas herramientas que apoyan el proceso de enseñanza y aprendizaje, los 82 docentes de la ECC dieron un giro de 180 grados a sus planificaciones didácticas. Las nuevas propuestas reflejaban el objetivo de reforzar más la interacción con los estudiantes desde las plataformas, a través de las discusiones en foros, conversaciones o discusiones a la distancia, grabación y distribución de videos instructivos a estudiantes, tutoriales, la creación de carpetas en líneas (Drive), envío de tareas por correo electrónico o vía plataformas y el diseño de laboratorios en línea. En fin, una serie de actividades que por medio de estos recursos pudieron ser programadas para que los estudiantes continuaran con su aprendizaje. Eso sí, la comunidad trabajó a través de una nueva forma que promueve, aún más, una comunicación bilateral y el descubrimiento mutuo entre estudiante y docente sobre el provecho que estos recursos brindan en la educación.

Lo antes mencionado se plasma en el resumen reflejado abajo, donde se observa la preferencia de la plataforma usada por los docentes para trabajar con los estudiantes, así como las actividades más frecuentes diseñadas bajo esta modalidad:

Plataforma

  1. Classroom
  2. Grupos de Facebook
  3. Conscius
  4. Edmodo
  5. Correo electrónico
  6. Google Meet
  7. Youtube

Actividades

  1. Lectura de material en PDF o presentaciones
  2. Laboratorios en línea
  3. Ejercicios de aplicación y análisis
  4. Foros/discusiones sobre lecturas, presentaciones, vídeos o películas
  5. Diseño de proyectos editoriales, audiovisuales, fotográficos y artísticos
  6. Producción de textos: ensayos, notas, artículos, guiones
  7. Elaboración de mapas conceptuales
  8. Exposiciones a través de Meet

Naturalmente, cada plataforma y red social brinda una serie de opciones para diseñar y ejecutar las actividades seleccionadas por los docentes. Asimismo, estos recursos fueron combinados para obtener mejores resultados y acompañar al estudiante en su aprendizaje, respondiendo de la manera más inmediata a sus consultas o intervenciones. Es así como Messenger, WhatsApp y las publicaciones en los grupos de Facebook han contribuido al flujo comunicacional entre ellos.

Como resultado, en menos de una semana los salones de clases presenciales fueron sustituidos por los hogares de cada estudiante y docente, quienes conectados por la Internet trabajan en conjunto para alcanzar el objetivo principal de nuestra Escuela: seguir formando a los comunicadores del futuro. Un reto que refuerza aún más el trabajo colaborativo y genera la comunicación continua entre docentes, para mejorar el desempeño en la modalidad virtual, ajustándose a la demanda de la situación actual, con el fin de continuar la labor educacional durante la emergencia sanitaria que se vive en el mundo entero y, particularmente, en nuestro país que, como ya sabemos, ha sido ocasionada por el coronavirus.

«Es una experiencia nueva para muchos que nos está ayudando a desarrollar otras habilidades. Los jóvenes lo han visto bien y responden»

Wendy Brizuela, docente de Gestión y Ejecución de Mercadeo y Branding.

“Me parece que hay diferentes herramientas que facilitan los entornos de aprendizaje. Ha sido un reto a la adaptación, pero al final desarrollan nuevas competencias en los estudiantes y profesores hacia el futuro del mercado laboral»

Rolando Ferrer, docente de Relaciones Públicas

“Me parece interesante descubrir nuevas herramientas para interactuar con los estudiantes y poner en práctica nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje» 

Belky Morales, docente de Introducción a la Comunicación y Relaciones Públicas

“Es toda una nueva experiencia, que exige más trabajo de nuestra parte (al menos al inicio). He recibido buenos comentarios de la modalidad de clases en línea que estoy teniendo con mis alumnos”


Jaime García Oriani, docente de Gerencia de Medios