Ryszard Kapuscinski, periodista y escritor polaco, destaca en su libro: Los cínicos no sirven para este oficio: sobre el buen periodismo, sobre el trabajo del periodista, sobre sus dificultades y sus reglas en un mercado de la información llena de cinismo

Fotograma de la película ‘Un día más con vida’. La cinta cuenta lo mejor de Ryszard Kapuscinski. Foto tomada de Internet.

Por Rosa Guadalupe Jorge

Leyendo una nota del periódico elpais.com sobre Ryszard Kapuscinski encontré que al escritor le hicieron esta pregunta que me llamó la atención: «¿De qué lado anda un periodista que cubre una guerra desde la trinchera?«, a lo que el periodista polaco contestó: «Mi tema principal es la vida de los pobres. Si soñás con ser periodistas no podés ignorarlos. Los pobres constituyen el 80% de la población de este planeta. La pobreza no tiene voz. Mi obligación es lograr que la voz de estas personas sea escuchada”. Eso me motivó a buscar un libro de él y lo encontré disponible en la Biblioteca de la Universidad Dr. José Matías Delgado. La pieza literaria responde al nombre de: Los cínicos no sirven para este oficio: sobre el buen periodismo.

En la lectura del libro me di cuenta que el autor conversa con el lector, centrándose en el oficio del periodista, las dificultades y las reglas a las que tiene que responder, la responsabilidad de los profesionales que, hoy en día, se dedican al manejo de la información. La lectura es ligera y enriquecedora por el alto contenido de ejemplos aplicados en la vida cotidiana de un periodista.

Kapuscinski muestra su punto de vista de manera directa y objetiva, desde su experiencia como reportero en la guerra. Lo que hace que el texto se vuelve transcendental para todo aquel que desee incursionar en el periodismo, así como para aquellos que la ejercen con pasión.

Una de las citas que me cautivó fue: “Es un error escribir sobre alguien con quien no se ha comparado al menos un tramo de la vida”, esta frase cobra vida cuando se habla de un periodismo ético y reñido por los conflictos económicos y políticos a los que se enfrenta un profesional a la hora de escribir y publicar una noticia, por lo que el reportero propone un ideario moral y ético para llegar a ser un buen periodista.

El polcaco siempre se mantuvo motivado en impulsar la ética en la profesión periodística por estar cansado de ver agonizar la profesión que tanto amó. De manera que el libro es sumamente recomendado para quien haya olvidado para qué se metió en la profesión. Kapuscinski cree que la dificulta de construcción de la información es la arrogancia y el cinismo porque hacen imposible comprender al otro de manera objetiva.

Los retos a los que se tiene que enfrentar a diario un periodista, según el libro, es con su propia ética y el poder de describir la realidad tal y como sucede, sin argumentos propios, ni manipulación o influencia de terceros. Sin embargo, aún hay ejemplos heroicos de profesionales comprometidos que llenan de esperanza el futuro del periodismo. Periodistas que incomodan a terceros con su poder de contar la realidad, que se resisten a caer en la manipulación y el cinismo; en la actualidad son muy pocos los periodistas que prefieren la verdad a la imparcialidad.

Por otra parte, para todo comunicador es importante tener en cuenta el hablar con la verdad y actuar con ética en cualquiera de los ámbitos. Los cínicos no sirven para este oficio: sobre el buen periodismo es una propuesta para aumentar los conocimientos y poder disfrutar de una excelente lectura cuando se tiene el tiempo libre o cuando se necesita de una corrección de rumbo para reafirmar la vocación de la profesión.

El escrito es una invitación a ejercer el periodismo por pasión y no por dinero y Kapuscinski lo deja en claro cuando menciona el oficio: “no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse”.

Portada de la 2° edición del libro. Fines académicos