La banda musical Camelo debutó en el mercado el 17 de octubre de 2017, y en enero de 2019, lanzó su primer álbum titulado «Siete segundos en el paraíso». Lee sobre los próximos proyectos en boca de su director, Jorge Gómez

El músico salvadoreño de 23 años tiene grandes aspiraciones para sobresalir en el mercado musical nacional. Fotografía cortesía

Por: Yosibeth Alfaro

Jorge Gómez es multiinstrumentista y el director musical de la banda Camelo, que hizo su debut el 14 de octubre de 2017. La banda nace a partir de su pasión por la música. Pese a la falta de recursos, al principio cada uno invirtió de su propio bolsillo y, a un año y medio de haberse dado a conocer, Camelo ya cuenta con su primer disco titulado “Siete segundos en el paraíso”, que contiene la mayoría de composiciones hechas por Gómez.

Con poco tiempo en la escena musical salvadoreña, la banda ya ha compartido el escenario con artistas nacionales e internacionales. Este año estarán en el Empire Music Festival realizado en Guatemala. Su fama también se debe a que los músicos abrieron el GoldenFest, han sido parte del Jazz Fest El Salvador y además fue la banda oficial de la Casa Corona 2019 (festival de música, gastronomía y otras actividades realizadas durante tres días en la pasada Semana Santa).

¿Cómo nace Camelo?

Hicimos nuestro debut en Acapella Restaurante, en Multiplaza a la par de Scenarium, pero que ahora lo cerraron. Esa fue la primera vez que tocamos, pero desde hace unos tres años antes yo venía tocando covers acústicos con Martin y Pira que eran mis compañeros del colegio.Un día tocamos en Cifco y nos escuchó José Vela, -quién fue nuestro primer manager-, él se nos acercó y nos dijo que estaba muy impactado con nuestra manera de tocar y cantar. En ese tiempo yo estudiaba una carrera de composición y arreglo musical en Costa Rica y ya tenía algunas composiciones que eran mis trabajos de la “u”, se las enseñé y él nos animó. Acapella nos dio el espacio para llegar a tocar ahí.

Si tuvieras que humanizar a Camelo ¿cómo lo describirías?

Ya hemos hecho varias veces este ejercicio. Si Camelo fuera humano, sería un bicho joven, moderno, que le gusta estar en las tendencias, vestirse bien con estampados y hacerse notar. Sociable, alegre, enérgico, le gusta cantar, cercano a la gente, humilde y que apoya a los suyos. Trata de conocer lo más posible la música que tiene a su alrededor.

¿Cuánto tiempo dedican para ensayar?

A partir de nuestro debut,comenzamos a ensayar siete horas todos los domingos de 2:00 p.m. a 9:00 p.m.  Y hasta el día de hoy, tenemos ese hábito. Antes ensayábamos en la casa de Paco (el baterista), invertimos para adecuar el lugar acústicamente para no molestar a los vecinos. Pero ahora ensayamos en otro lugar más abierto que es parte de nuestros “terrenos”.

¿Quiénes conforman la banda?

Éramos 6 miembros oficiales pero recientemente metimos a alguien más. Y cuando son eventos grandes incluimos a una corista, mi hermana Diana Gómez. Ahora somos 7 miembros oficiales.

El más pequeño es Ricardo Clement, tiene 19 años, es guitarrista y toca desde los 15. Pira es el bajista. También toca el chelo, la guitarra y es maestro de música. Yo toco guitarra eléctrica y acústica, teclado, melódica y canto. Jeffrey, nuestro nuevo miembro es saxofonista estadounidense.

Felipe Zamora o Pipe, es nuestro trompetista. Entró a los 4 meses porque estudia medicina y sus tiempos son muy complicados. Por último está Francisco Pinto “Paco”, el baterista. De todos es el único profesional. Nos ayuda mucho no solo musicalmente, si no que para administrarnos debido a que es ingeniero en mecatrónica y tiene un máster en administración de empresas.

También tenemos un equipo de trabajo, conformado por Marcela Vega nuestra manager desde hace un año, es diseñadora gráfica y sacó una maestría en Music Business Management en Londres; nuestra fotógrafa oficial Rita Machuca, Michelle Gallardo diseñadora gráfica, Héctor Mejía, nuestro productor de eventos y Ricardo Bermúdez, el creativo. Nos ayuda a hacer los vídeos y conceptos para eventos.

¿Quién fue su principal apoyo desde el principio?

Rita Machuca quién ha sido parte de nuestro equipo desde siempre y José Vela, nuestro primer manager. Fue el que empezó a tocar puertas para decir “miren Camelo existe y déjenlos que toquen”, nos consiguió muchos espacios. Hasta que nos abrieron la puerta para hacer el disco. Jorge Lara, Carlos Galicia y Pablo Vitrago quiénes son la cabeza del sello discográfico  Paralelo Records y de la Asociación de Artistas Independientes de El Salvador, nos ayudaron a registrar nuestra música e hicimos nuestra primera producción discográfica.

¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan las nuevas bandas en El Salvador?

Primero lo económico, porque aquí no encuentras un patrocinador o alguien que de entrada crea en tu talento, sino que al principio te toca luchar. Cuando empezamos no teníamos bajo ni amplificador, pero empezamos a invertir entre nosotros. Segundo, en nuestro país hay poca cultura y no se valora la música nacional, ya que se tiene el paradigma de que por ser nacional no es bueno. A nosotros nos han preguntado si tocamos cumbia de pueblo, pero nosotros tocamos funk.

Y por último, las bandas no están acostumbradas a apoyarse a un equipo de trabajo que fue algo que nosotros lo hicimos desde el principio. A veces por no verte profesional, te quieren tomar el pelo y te quieren pagar con comida o publicidad pero no piensan que la música también es un trabajo porque si llegas a un restaurante a tocar estás generando que la gente se quede más tiempo, que lleguen más por verte y eso tiene un efecto económico por lo tanto lo justo es que tú también tengas una retribución económica. Pero aquí lo ven como que ellos te están haciendo el favor de darte el espacio para tocar y no es así.

¿Cómo ves el futuro de las bandas y solistas de El Salvador que empiezan en el mundo de la música?

En El Salvador siempre cuesta arrancar. Es muy ideal decir que vas a lanzar tu primer sencillo y será un boom. Pero me encanta ver que hay propuestas nuevas, solo este año han salido muchas, entre ellas están Gabriela Triste y Héctor Rico quiénes están lanzando sus primeros sencillos pero de una manera muy profesional. Creo que poco a poco los músicos nuevos van perdiendo el miedo de invertir y teniendo la valentía de verse lo más profesionales posibles. Antes si querías sacar tu música, simplemente la subías a sound cloud la publicabas en Facebook y eso era todo. Ahora están haciendo campañas más grandes y eso me gusta mucho.

¿Qué aspectos tomarían en cuenta para calificar de buena o mala a otra banda o solista?

Tenemos la costumbre de que después que vemos una banda nueva, nos reunimos a platicar sobre qué nos gustó, qué no y qué podemos aprender. Primero en el sentido musical, que practiquen mucho porque se nota cuando un músico no practica. Luego el compromiso profesional, porque hay bandas que tienen músicos súper buenos, pero no llegan a ensayar, llegan tarde a los toques o con alguna sustancia encima.

Y lo otro es la actitud, la humildad que vea en ellos porque en El Salvador la gente es muy competitiva, se ponen el pie entre ellos y cuesta alegrarse por el éxito de otros. Cuando una banda está saliendo bien, otras la dejan de querer y es bien difícil. A nosotros nos ha pasado, han dicho que compramos la música.No solo es importante como se escucha, sino como se ve la banda.

¿Cuál es el mayor reto para Camelo?

Bueno para este año, nos hemos puesto el reto de sacar nuestra música a la región centroamericana, al igual que el año anterior nuestro reto era darnos a conocer en El Salvador y grabar nuestro disco, gracias a Dios logramos esas dos metas. Estamos haciendo alianzas con Nicaragua y Costa Rica y el otro año queremos empezar a movernos en México.

¿En qué proyectos trabajan actualmente?

Estamos construyendo un nuevo show con el mismo repertorio del disco, porque no queremos que la gente sienta que estamos tocando siempre igual.También queremos comenzar a involucrarnos en festivales internacionales y Marcela está trabajando mucho por eso, porque queremos una exposición mayor.

¿Cuál es su mayor sueño?

Con Camelo es romper el paradigma internacional que se tiene de la música salvadoreña que la gente diga que aquí hay buena música y que se tiene algo bueno que ofrecer, poner a El Salvador en el mapa de la industria musical. Soñamos con ganar un Grammy. Y en lo personal, dedicarme completamente a la música. Tocar en giras, componer para películas, grabar etc. ¿

Un consejo para una banda nueva o solista que tenga temor de salir a la escena musical.

No llevar las cosas tan de prisa, prepararse bien profesionalmente, ensayar mucho por lo menos unas dos veces a la semana y hacer una buena inversión de tiempo. No sacar algo que no esté completamente bien simplemente por sacarlo ya, sinodarle tiempo a las cosas. Y no desanimarse por la falta de recursos o apoyo, por la falta de éxito presente, porque aquí en El Salvador todo proyecto empieza sin que nadie crea en ello.