El corazón de la capital está lleno de historias buenas y malas. Fue testigo de grandes acontecimientos religiosos, políticos, desastres naturales y reconstrucciones. El Centro Histórico tuvo los mejores almacenes, teatros, cines, restaurantes y hoteles. Mira este ejercicio hecho por Emely Navarro, durante su práctica profesional en elfaro.net

Fotorreportaje de Emely Navarro

Funeral de Estado del presidente Manuel Enrique Araujo

La fotografía en mis manos es del Palacio Nacional. La instantánea cuenta la historia del funeral de Estado del presidente Manuel Enrique Araujo, en 1913. El cuerpo del mandatorio fue velado en la Capilla Ardiente del Salón Azul y luego en Catedral. El magnicidio ocurrió el 4 de febrero, durante un concierto dirigido por el maestro José Ferrer en la actual Plaza Barrios. Sus asesinos, Virgilio Mulatillo, Fabián Graciano, Fermín Pérez y Fernando Carmona, consumaron el hecho con varios revólveres calibre 38 de color azul y machetes. El Dr. Araujo murió el 9 de febrero, luego de debatirse entre la vida y la muerte en el Hospital Rosales. En la revista judicial de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se afirma que se decretó duelo nacional y muchos negocios cerraron para dar paso al cortejo fúnebre. Los restos del pionero en medicina del país se encuentran en el Cementerio de los Ilustres.

Los tranvías en San Salvador

En San Salvador del siglo XX, la constructora de tranvías de Nueva York, John Stephenson Company, suplió de medio de transporte a los capitalinos. Se utilizó un ‘token’ o ‘ficha’ como medio de pago. La foto muestra cómo los tranvías circulaban en los alrededores del Palacio Nacional. El período exacto de cuando se usó es desconocido, pero en 1925 se dejó de utilizar, pues arrancó un programa de pavimentación de calles que destruyó las líneas férreas para darle la bienvenida a los automóviles.

Plaza Gerardo Barrios

Al fondo de la instantánea, está la fachada del Teatro Colón, donde se realizaron montajes culturales. En 1917, un incendio destruyó el inmueble; luego, en 1923, se convirtió en sala de cine tras la reconstrucción hecha por la compañía Paramount. Actualmente, la edificación está en abandono. Puede verse el edificio, pues queda a un costado de la Plaza Barrios

La librería en San Salvador

En la fotografía, se aprecia a transeúntes frente a la librería, papelería y venta de paraguas Mata Centell, en 1924. Con el paso del tiempo, el inmueble fue sede para la Farmacia Araujo, 1890; y ahora el centro Textil-Constantino Chahin. Los capitalinos ven la infraestructura en la calle Rubén Darío. Sí algo caracterizó al Centro Histórico es ser un punto de inicio del mapa económico nacional.

Plaza Morazán

En el siglo XX, la Plaza Morazán era el lugar idóneo para presumir los carros del momento. La fotografía en manos también resalta la fachada del Teatro Nacional, construido en 1911; tras el incendio que acabó con la primera infraestructura del mismo. Actualmente, la Plaza Morazán tiene un monumento a base de bronce esculpida por los hermanos Francisco y Lorenzo Durini, cuya intervención artística inmortaliza la dedicación militar del general Francisco Morazán. La figura del héroe histórico está sentada sobre cinco representaciones de las repúblicas de Centroamérica.

El portal de Occidente

El portal de Occidente fue construido entre 1915 y 1916 por el arquitecto salvadoreño Juan Francisco Moreno; en sustitución de una edificación porticada, de un nivel y techo de teja a dos aguas. En las fiestas agostinas, las principales familias adornaban los balcones con gallardetes. También, el tranvía circulaba frente al inmueble. Actualmente, el portal se registra con el nombre de Venta de Calzado, Monte Blanco y Sucesión Venecia y Prusia, según la ficha de inventarios de inmuebles con valor cultural 000107 del Consejo Nacional para la Cultura y Arte (CONCULTURA, ahora Secretaría de Cultura) y la Agencia Española de Cooperación Internacional.

El portal de Sagrera

El Portal de Sagrera está ubicada al norte del parque Libertad y fue construida en 1924. En la época, la ingeniería antisísmica estaba en pañales y los constructores buscaban formas de hacer edificios más seguros utilizando madera y otras técnicas constructivas traídas de Europa, como el uso de la lámina de acero troquelada.

La casa Mugdan

Sobre la 2ª Calle Oriente estuvo uno de los negocios más exclusivos de la zona: La casa Mugdan, fundada en 1985 como una distribuidora de máquinas de escribir, pianos y pianolas, que era propiedad de los alemanes Félix y Salvador Mugdan y de su socio Max Freund. En el sitio, que aún preserva el nombre en una placa, se encuentra un supermercado.