Grisel Flores: “Es mi deber ser portavoz en lo que pueda, no por obligación, sino por empatía y cariño a la cultura sorda”

Entradilla: Grisel Guadalupe Flores Duarte, estudiante de quinto ciclo de la ECC, comparte su experiencia dentro de la comunidad sorda de El Salvador, siendo oyente, pero plenamente comprometida con fomentar la inclusión de las personas sordas como miembros valiosos y activos de la sociedad.

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Foto Rafael Flores

Por: Gabriela Flores/ matias+plus

1. ¿Qué te llevó a aprender lenguaje a señas, siendo tú una persona oyente?

Mi mamá es una persona sorda que habla lengua de señas salvadoreña. No hubo una motivación específica. Simplemente fue el primer idioma que me enseñaron para poder comunicarme. Así que, desde que tengo uso de razón, es parte de mí.

Cuenta mi mamá que, desde que nací, ella me hablaba en señas, todos los días, y me repetía las palabras constantemente.  Cuando cumplí ocho meses de nacida (según las anécdotas de mi mamá), fue que signé la palabra “mamá” por primera vez, luego de eso la repetición de palabras en señas se volvió más fácil y, al año, ya era mi primer idioma para poder comunicarme. Posteriormente, a medida que fui creciendo, surgió la necesidad de mejorar y ampliar constantemente mi conocimiento de las señas.

2. ¿Cómo te sientes al pertenecer a la comunidad sorda?

Orgullosa. Es parte de mí y también de mi identidad. Puedo simpatizar y compartir una cultura diferente a la mayoritaria (la cultura oyente). A la vez, es una gran responsabilidad porque no sólo comparto costumbres y lengua con la comunidad sorda, sino que también comparto el deseo de crear una sociedad más inclusiva. Es mi deber ser portavoz en lo que pueda. No por obligación, sino por empatía y cariño a la cultura sorda. 

3 ¿Crees que en el país al lenguaje de señas se le da la importancia que se requiere?

No. Aunque con el pesar del tiempo ha habido una leve mejora en cuanto a la enseñanza de LESSA, todavía no se ha vuelto una necesidad como lengua inclusiva. No es tomada en cuenta como un idioma importante como el inglés. Incluso, aún existen instituciones que no la aceptan como lengua, cuando no debería ser así. Pienso que aún existe mucha gente que no conoce LESSA y mucho menos que esté consciente de la importancia que es aprenderla en rubros como trabajo, salud y educación.

5. ¿Has enseñado a otras personas este lenguaje, o has trabajado como intérprete alguna vez?

Les he enseñado señas a un par de amigos y personas oyentes cercanas a mí, pero nunca he enseñado en una academia o como grupo grande como tal. Las personas sordas son las que deberían ser los únicos maestros encargados de enseñar su propia lengua. 

Por otro lado, he trabajado como perito intérprete de la Corte Suprema de Justicia, para un caso de familia en un juzgado de paz en Cojutepeque. También he sido intérprete en charlas o conferencias sobre la cultura sorda. Y también, aunque no me gusta verlo de esa forma, pues en todas las veces que he acompañado a mi mamá, o a algún miembro sordo de mi familia, e incluso a amigos sordos a hacer trámites bancarios, citas médicas, entrevistas de trabajo, etc., he tenido que fungir como intérprete. 

6. ¿Cuál crees que es la importancia de que toda persona aprenda el lenguaje a señas?

Romper la barrera de comunicación. Es importante porque se vuelve necesaria para hacer cumplir los derechos de las personas sordas. Este es el principal motivo. Si se enseñara y se exigiera aprender la lengua de señas salvadoreña como cualquier otro idioma, las personas sordas tendrían acceso a dar y recibir información en cualquier ámbito sin problemas y sin barreras.

7. ¿Consideras que LESSA y el Sistema Braille deberían de ser parte de la enseñanza del sistema educativo de El Salvador con el fin de ser más inclusivos socialmente?

Sí. Hay muchísimas personas tanto sordas como con ceguera y cada una debería poder ir a una tienda, una clínica, el banco, pedir trabajo, etc. y hacerlo por medio de su forma de comunicación que les permite acceder a la información sin problemas. 

Las personas con ceguera deberían poder tener acceso a aprender Braille y leer documentos, menús y afiches, entre otras cosas, en este mismo medio de expresión. Así como las personas sordas deberían tener acceso a un psicólogo, doctor o secretario que sepa lengua de señas o que, al menos, la institución cuente con un intérprete que le permita tener claridad de lo que se dice y cumplir con su derecho a expresarse.

8. ¿Actualmente te dedicas a ser intérprete con alguna organización o entidad?

En algunas ocasiones ayudo como intérprete voluntaria en una academia de LESSA. 

9. ¿Formas parte de alguna entidad o iglesia que enseñe o fomente LESSA y la cultura sorda?

Sí. La iglesia donde asisto ofrece cursos de LESSA. Asimismo, cuentan con un ministerio de sordos, conformado por sordos, para atenderlos.

10. ¿La persona sorda que utiliza LESSA y aprende a entender o escribir en español, se considera como bilingüe?

Sí, porque, aunque LESSA sean señas en español o, como su nombre lo dice “señas salvadoreñas”, la gramática de las señas y del idioma español difieren completamente. LESSA tiene sus propias normas, reglas y códigos gramaticales, etc. Por lo tanto, para los sordos, el español es un idioma complejo como tal. Por eso, cuando un sordo lo aprende, se vuelve el equivalente de una persona oyente, con cero inglés, aprendiendo el nuevo idioma.

11. ¿Cómo ves tú la inclusión de personas sordas en la vida universitaria y laboral?

Todavía está incompleta. Las instituciones de educación superior no tienen recursos, materias, metodologías, ni tampoco intérpretes que les equiparen para poder enfrentarse a tener alumnos sordos. Incluso, no cuentan con maestros o catedráticos capacitados para enseñarle a una persona sorda en su propia lengua.

También he sabido de universidades que no cuentan la lengua de señas salvadoreñas como un idioma como tal, cuando según las leyes de El Salvador, LESSA sí es un idioma oficial del país. Solo he sabido de una universidad que sí brinda el servicio de intérprete para el alumno sordo, pero no es que ya cuenten con uno dentro de su equipo de colaboradores, sino que mandan al sordo a buscar uno. Es decir, sigue siendo responsabilidad del sordo darse su propio acceso, cuando no debería ser así. 

Pasa lo mismo con las oportunidades laborales. Como hay mucha desinformación acerca de las personas sordas, las oportunidades de empleo son reducidas, casi nulas.

12. ¿Qué es lo que las personas oyentes comúnmente piensan sobre la persona sorda y que no es cierto? (un mito, estereotipo o juicio que no es verdad)

Hay muchas cosas. Por ejemplo, suelen pensar que las personas sordas no pueden manejar. Piensan que, por no escuchar, no tienen las capacidades motrices y cognitivas para hacer algo tan sencillo como conducir. También, aunque este sí es un mito un poco más comprensible: debido al poco acceso a la educación que tienen los niños sordos del país, los oyentes suelen creer que los sordos no pueden leer, ni escribir, ni firmar. 

13. Por favor dinos la diferencia entre una persona sorda y una persona muda y por qué el término “sordomudo” ya no es adecuado.

“Sordo” se vuelve un término de identidad que hace referencia a las personas cuya capacidad de comunicarse es a través de sus ojos (lenguaje visual) y sus manos (lengua de señas).

“Mudo” hace referencia a un subjeto cuya capacidad de comunicación es nula debido a una lesión o discapacidad en las cuerdas vocales.

El término “sordomudo”, hace alusión a la incapacidad de la persona de comunicarse solo por no utilizar la vía oral, denigrando a las personas sordas por su “discapacidad”. 

14. Explícanos por favor por qué las personas sordas designan una “seña” que identifica a una persona en vez de decir todo el nombre de esa persona. (por ejemplo: se llama Juan, pero no dicen Juan. Él tiene una seña que lo identifica y se usa siempre para referirse a él ante otros sordos).

En términos sencillos, así como hay una seña para cada cosa, hay una seña para cada persona. En la comunidad sorda, al referirnos a alguna persona en forma específica, se suele utilizar una “seña personal”. Esta es su identificación dentro de la comunidad sorda. Básicamente, es su nombre en señas. 

La seña personal te la dan las personas sordas. Ellas observan algún rasgo o característica física notable de ti y, a partir de ello, establecen una seña para referirse solo a ti. Una vez te designan una seña personal, al presentarte con otras personas sordas, ya no solo deletreas tu nombre, sino que también muestras tu seña. 

15. ¿Te suele pasar que estás hablando con una persona oyente, pero sin darte cuenta también estás hablando en señas?

Un par de veces sí me ha pasado. Usualmente, cuando estoy en un ambiente donde estoy hablando español y LESSA al mismo tiempo, suelo responderle en señas a quien le estaba hablando en español y así. Aparte de que yo soy muy gestual con mi rostro y mis manos cuando hablo.

16. ¿Qué mensaje darías a la comunidad ECC acerca de la cultura sorda?

Las personas sordas están en todas partes, y como comunicadores deberíamos sentir empatía y tener el deseo de romper la brecha comunicacional, no solo a nivel digital o de las otras ramas en las que puede ser abordada, sino también pueden romper esa barrera dándoles acceso a la información a la comunidad sorda a través del aprendizaje de LESSA. 

De igual forma, nuestra profesión nos pide estar en constante aprendizaje y qué mejor manera que aprender sobre una cultura y comunidad nueva, que no se encuentra en otro país, sino aquí mismo en nuestro entorno. Qué pasaría si a la empresa en la que termina trabajando un comunicador llega un cliente sordo, o se realiza un estudio de mercado donde parte del nicho son personas sordas. ¿O qué tal si deben realizar en la agencia en la que trabajan un producto audiovisual el cual será consumido por personas sordas? ¿Están preparados para eso? Creo que es parte de nuestra responsabilidad.

Traducción del video: “Invito a toda la comunidad ECC a interesarse por la comunidad sorda. Los beneficios de aprender su lengua y cultura son muchos. Te aseguro que vale la pena y así contribuimos a hacer del mundo un lugar más inclusivo para todos”. Grisel Flores, estudiante de ECC”.