La escritora de hoy: Claudia Lars. Serie de mujeres influyentes en la literatura salvadoreña

Para enriquecer el conocimiento sobre la literatura e historia de las escritoras salvadoreñas, TU ESPACIO, realizará una serie de publicaciones quincenales denominadas “la escritora de hoy”, cuyo material se extrae del libro "De los márgenes a la centralidad", en el que colaboró nuestra docente y escritora Carmen González Huguet. En esta primera publicación nos cuenta la historia, vida y obra de Claudia Lars, quien es probablemente la más canónica de las escritoras salvadoreñas, y la más conocida a nivel internacional.

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Foto/Google

Por: Carmen González Huguet

Carmen González Huguet, participó en el libro “Desde los márgenes a la centralidad”, un compendio de análisis, historia y bibliografía de escritoras históricas y contemporáneas radicadas en América Central.

La licenciada Huguet aportó sus conocimientos e investigación sobre escritoras salvadoreñas, entre ellas, Margarita del Carmen Brannon Vega, o comúnmente llamada Claudia Lars, nacida en Armenia, departamento de Sonsonate, el 20 de diciembre de 1899.

Fue hija de Peter Patrick Brannon, ingeniero estadounidense de origen irlandés, y de la salvadoreña Carmen Vega Zelayandía, quienes también procrearon a sus hermanos: Juan, María y Max Patricio Brannon Vega. Su educación se inició en la casa familiar al lado de la señorita Mercedes Mendoza, maestra que le enseñó las primeras letras (Lars 97-8). Carmen Brannon estudió además en el Colegio de la Asunción, en la ciudad de Santa Ana. Se casó con Le Roy Francis Beers Kuehn el 11 de noviembre de 1923, en la iglesia católica de Nuestra Señora de la Esperanza, situada en la calle 157 de la ciudad de Nueva York.

Video de youtube /Comunicaciones UJMD

El 25 de diciembre de 1927 nació su único hijo: Le Roy Manuel Beers Brannon en San Salvador. Concluido su primer matrimonio en divorcio, el 16 de diciembre de 1949 contrajo matrimonio civil en la ciudad de Guatemala con el escritor guatemalteco Carlos Samayoa Chinchilla, de que también se divorciaría. A partir de 1955 entró a laborar al Departamento Editorial del Ministerio de Cultura, institución que luego se convirtió en la Dirección de Publicaciones.

Su función era redactar la revista Guion literario (cuyo primer número apareció en enero de 1956) y a partir de 1963 tuvo a su cargo la conducción editorial de la revista Cultura, fundada en 1955 por el periodista y escritor Manuel Andino. Publicó : Estrellas en el pozo (San José de Costa Rica, 1934), Canción redonda (San José de Costa Rica, 1936), La casa de vidrio (Santiago de Chile, 1942), Romances de Norte y Sur (1946), Sonetos (1947), Ciudad bajo mi voz (1947), Donde llegan los pasos (1952), Escuela de pájaros (1954), Fábula de una verdad (1959), Tierra de infancia (1959), Canciones (1960), Presencia en el tiempo (1961), Sobre el ángel y el hombre (1961), Del fino amanecer (1966), Nuestro pulsante mundo (1967), Poesía última (1975).

Además, Claudia Lars condujo programas líricos radiofónicos infantiles y dirigió La Página de los Niños, que apareció semanalmente en El Diario de Hoy, de 1939 a 1940. En compañía del cantautor Pancho Lara, en febrero de 1951 se ocupó del espacio Tópicos infantiles en la radio oficial YSS Alma cuscatleca, con el patrocinio del Ministerio de Cultura.

En septiembre de 1951 retomó la dirección de la “Página de la madre y del niño”, que reapareció en El Diario de Hoy, y en octubre de ese mismo año inició sus colaboraciones para la revista Ars, órgano de la Dirección General de Bellas Artes. En 1970, la Universidad de El Salvador encargó a Matilde Elena López la edición de las Obras escogidas de Claudia Lars, revisadas y corregidas por ella misma, edición que apareció en 1973. Ese año, el gobierno salvadoreño le rindió homenaje con la imposición de la Orden Nacional «José Matías Delgado» en el grado de comendador, mientras que la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» (UCA) le concedió el doctorado honoris causa (julio de 1974). Afectada por un cáncer terminal, Claudia Lars murió el 22 de julio de 1974.

Un año después, la Dirección General de Correos le dedicó una serie filatélica, mientras la Editorial Universitaria publicó Poesía última, compilación de sus escritos de 1970 a 1973, realizada por David Escobar Galindo y reeditada en 1978. Dos años antes, Escobar Galindo reunió Sus mejores poemas, selección publicada por la Dirección de Publicaciones del Ministerio de Educación. Como parte de la conmemoración nacional del centenario natal de la escritora, el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA) publicó en dos volúmenes su Poesía completa, recopilada y anotada por Carmen González Huguet, divulgada en 1999.

Video de youtube /Comunicaciones UJMD

Esa misma institución gubernamental promovió conferencias sobre su vida y obra en todo el territorio nacional a cargo del escritor y catedrático Francisco Andrés Escobar, autor de la obra teatral De la sal y la rosa (S. S., revista Cultura No. 76, 1994), donde se aborda la vida y legado de esta escritora, temas también tratados por el actor, director teatral y escritor Carlos Velis en su pieza dramática Madre Claudia. En su juventud estuvo comprometida para casarse con el poeta nicaragüense Salomón de la Selva, compromiso roto por el padre de la escritora.

Espacios culturales y obras físicas bautizados con el nombre de Claudia Lars son la Biblioteca Central de la Universidad de El Salvador (7 de noviembre de 1973), un edificio de la Universidad Tecnológica (1999, sede de la Unidad de Cultura «Roberto Armijo»), una avenida y una medalla municipal de la ciudad de Sonsonate, entre otros.

En 2015 publiqué un informe titulado Escritoras canónicas y no canónicas de El Salvador que constituye un inventario preliminar al presente trabajo y a mi investigación Revelación de la palabra. Escritoras salvadoreñas. Antología, actualmente en proceso de edición.

En el informe de 2015 analicé trece antologías de poesía, nueve de cuento y una antología de textos cuyo énfasis estaba puesto en la información biográfica de las autoras. También revisé el Diccionario de autoras y autores salvadoreños, de Carlos Cañas Diñarte, que, tanto en su primera edición de 2002, como en la segunda de 2004, arrojaba más luz sobre las vidas de algunas escritoras. En lo que toca a los alcances del presente trabajo, considero como punto de partida 1841.

Fuentes del libro: Desde los márgenes a la centralidad.

42 Fuente: Duarte de Romero, Refugio, y vv. aa. (1997). Mujeres en la literatura salvadoreña. San Salvador, publicación de la Red de Mujeres Escritoras Salvadoreñas con el apoyo económico del Reino de los Países Bajos.

43 A Doña Eva se le concedió dicha condecoración mediante el Decreto Ejecutivo número 102, del 9 de abril de 1999, publicado en el Diario Oficial número 91, tomo 355, del martes 21 de mayo de 2002.

44 En la casa de Eugenia Cáceres Buitrago fue compuesto el Himno Nacional de El Salvador, por el poeta y general Juan José Cañas y el músico de origen italiano Juan Aberle. Estaba situada la mencionada casa en la esquina opuesta al extremo sur poniente del Parque San Martín de la ciudad de Santa Tecla. Ver: http://archivo.elsalvador.com/noticias/2006/02/06/escenarios/esc4.asp, consultado el 19 de agosto de 2016.

45 Las fuentes de esta reseña biográfica son el estudio introductorio a la Poesía completa de Claudia Lars, de Carmen González Huguet (San Salvador, 1999) y el Diccionario de autoras y autores salvadoreños de Carlos Cañas Dinarte (San Salvador, 2002). Su casa natal, situada en el costado sur del Parque «Tomás Regalado», fue declarada «Sitio histórico» por la Asamblea Legislativa de El Salvador, mediante el decreto 185, fechado el 11 de diciembre de 1997. Junto con la de la condesa Consuelo Suncín de Saint-Exupéry. Ambas casas fueron destruidas el 13 de enero de 2001 a consecuencia de un terremoto.