La Escuela de Diseño Rosemarié Vázquez Liévano de Ángel, de la UJMD, presenta el proyecto de “Letreros”, de la cátedra Gráfica y Entorno, con la intención que las nuevas generaciones conozca la riqueza que hay en tierra cuscatleca. Tu Espacio te muestra los resultados finales del proceso de diseño

«Letreros, señales que han hecho historia en El Salvador» es el nombre de la investigación llevada a cabo, y que ha concluido con éxito en esta primera edición, según Carlos Cordero, docente de la asignatura de Gráfica de Entorno

Por Carlos Cordero, colaboración especial

Dicen que recordar es volver a vivir, por eso, la memoria es indispensable en el desarrollo de las personas a nivel físico, emocional y mental. Sin los recuerdos, seríamos individuos del día a día, con una memoria de corto plazo y sin mayor historia que contar. En una época de progreso material, es menester luchar contra la llamada enfermedad del olvido, esa que atañe a las nuevas generaciones y que ha mermado la memoria histórica de los pueblos.  Es importante recordar hechos memorables y lugares trascendentales, desde gestas, monumentos, plazas, hasta edificaciones, entre otras representaciones físicas a través del tiempo.

Al hablar de estos sitios especiales, hacemos mención del patrimonio histórico, como ese conjunto de bienes tanto materiales como inmateriales acumulados a través del tiempo y que se consideran valiosos para las personas y la sociedad. Nuestro país no es la excepción a través de inmuebles de considerable valor como parte de su patrimonio cultural, siendo el centro histórico de San Salvador el corazón neurálgico de la capital y que constituye un lugar emblemático para la identidad nacional que, tras el bullicio de sus calles, sus ventas asfixiantes y sus palomas de catedral, producen mil historias que contar, esas que narran el pasado, enaltecen el presente y nos permiten mirar con optimismo el futuro de nuestra sociedad.

Es por lo anteriormente descrito y producto de una generación comprometida, que el pasado jueves 10 de junio, la Escuela de Diseño de la Universidad Dr. José Matías Delgado exhibió su proyecto “LETREROS, señales que han hecho historia en El Salvador”, plataforma académica enfocada en la preservación del patrimonio gráfico arquitectónico, y que, en esta primera edición, retomó los rótulos tradicionales de edificaciones emblemáticas de San Salvador. Esta iniciativa surge dentro de uno de los ejes temáticos de la institución como es el promover las buenas prácticas de diseño y la preservación de la identidad cultural nacional. Esta propuesta se trabajó a través de la licenciatura en diseño gráfico en la cátedra Gráfica entorno a cargo del maestro Carlos Cordero. Bajo esta asignatura se estudió la arquitectura tipográfica como elemento representativo de una serie de edificaciones que antaño fueron iconos de esparcimiento y comercio de nuestra ciudad capital como: el Cine Libertad, Portal La Dalia, Cine Metro, Hotel Nuevo Mundo, Cine Majestic, Edificio Paris Volcán, entre otros lugares.

Esta plataforma contempló la identificación de edificios representativos del centro histórico desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, en donde se reconstruyó digitalmente a partir de fotografías de la época, los rótulos de las edificaciones; se procedió además hacer una descripción del lugar a partir de cartelería infográfica que contenía datos relevantes de cada uno de los inmuebles seleccionados: su arquitectura, influencias artísticas, condicionantes sociopolíticas, entre otros datos del período histórico trabajado. Finalmente, se diseñaron piezas publicitarias a manera de recreación, e inspiradas en cánones estéticos de ese entonces con cada uno de los negocios que eran parte de estos edificios.

La presentación de esta actividad contó a su vez con la presencia de distinguidos empresarios de comercios que hoy son parte de estos lugares, como El Club La Dalia, Cha Cha Cha o Nave Cine Metro. Esta presentación fue de gran provecho para los estudiantes, quienes, como Daniela Henríquez, expresó: “creo que lo más importante en cuanto aprendizaje de este proyecto fue la investigación histórica, me parece muy enriquecedor aprender de edificaciones que a veces dejamos pasar por estar descuidadas pero que en realidad todavía en la actualidad pueden funcionar como un encuentro para arte y cultura, como por ejemplo La Nave Cine Metro”.

Con esta actividad se ha querido hacer un recorrido a través del tiempo, vistiendo a la última moda en París Volcán, disfrutando en La Dalia una partida de billar, viendo el estreno de Grand Prix en el Majestic, degustando un exquisito café en el Nuevo Mundo o disfrutando la permanencia voluntaria en el Cine Metro y Libertad. Decíamos al inicio lo valioso que es la memoria, nuestra historia se cae a pedazos y con iniciativas como estas buscamos fomentar en las nuevas generaciones preservar el patrimonio cultural, ese que nos identifica, que nos define y nos enseña valiosas lecciones.

En el año del bicentenario se habla mucho del valor de la libertad, pero realmente quién es verdaderamente libre, sino aquel que es consciente de sus propias decisiones, como individuo y como sociedad, conociendo su historia, sus gestas de personajes que han hecho la diferencia, y que también a través de lugares con trayectoria, podemos conocer los anhelos, la visión de una generación, idealista, constructora, que marcó la diferencia y que desde el pasado iluminan nuestro presente. Vamos a seguir preservando su legado, porque sabemos que podemos forjar un mejor futuro, sin descuidar nuestro presente, porque hoy somos ese mañana.