Los coordinadores de investigación de la Facultad de Ciencias y Artes afirman que la investigación permite darle un enfoque a la innovación en tres aristas: novedad, cambio y ventaja para la modernización de la sociedad salvadoreña

Erika Funes, de Comunicaciones; Pedro Sorto, de Diseño Gráfico; Juan Carlos Chicas, de Arquitectura; y Vladimir Menjívar, de Psicología debatieron sobre el rol de la investigación y la innovación en el campo académico y profesional. Foto cortesía de Connexo.

Por: María José Mendoza

Al filo de las 9:00 de la mañana del 31 de octubre de 2019, arrancó la fiesta académica de la Facultad de Ciencias y Artes «Francisco Gavidia», de la Universidad Dr. José Matías Delgado (UJMD). Los coordinadores de investigación de las escuelas de Diseño, Psicología, Arquitectura y Ciencias de la Comunicación expusieron la jornada creativa y formativa con el foro: «Perspectivas acerca de la innovación y la investigación en la Educación». Los puntos de discusión se centraron en la relación de la investigación, la innovación y la tecnología para mejorar la calidad de vida de la sociedad salvadoreña.

«La innovación no se limita a un producto, pues su sentido filosófico radica estar en crear algo nuevo. En el caso de la investigación, tratamos de ponerle un enfoque para encontrar soluciones a problemas latentes como el cambio climático. La obligación de nuestras profesiones es darle respuestas integrales a esos fenómenos de estudio», argumentó Juan Carlos Chicas, coordinador de investigador de la Escuela de Arquitectura, en su primera intervención.

Para Erika Funes, responsable del área de la Escuela de Ciencias de la Comunicación, la investigación permite que la innovación tenga tres enfoques claves: como novedad, cambio y ventaja ante los nuevos escenarios que la sociedad de la información enfrente constantemente. «A partir de la investigación debemos identificar las necesidades de la realidad social y económica para proponer soluciones innovadoras. El primer paso para innovar se basa investigar», aseguró la académica.

En el caso de Diseño, Pedro Sorto enfatizó que la tecnología no es un requisito para la innovación, sino que » hay que analizar el contexto para que los proyectos de investigación tengan su impacto social y académico, desde el enfoque de la innovación. La tecnología es una herramienta que facilita procesos y, por supuesto, uno tiene que evaluar su uso en los trabajos académicos».

Al finalizar, los expositores resaltaron el valor de la innovación social y de cuánto las empresas e instituciones deben aportar los fondos necesarios para que se puedan desarrollar nuevos productos que satisfagan o beneficien a un sector con el objetivo de mejorar la vida de las personas. “Es importante invertir dinero para generar conocimiento, pero es aún más interesante invertir conocimiento para generar dinero”, enfatizó Rafael Tobar, moderador y director de la Escuela de Arquitectura.