Después de ganar dos años el campeonato nacional, obtener el primer lugar en el campeonato internacional “World Grand Prix» en Corea del Sur y estar entre los tres mejores del mundo, William Hernández decidió emprender y trasladar su experiencia a su primera cafetería

William Hernández ha sabido trabajar con el grano de oro. Sus éxitos en campeonatos lo llevaron a emprender en el país. Fotografía cortesía

Por Violeta Rivas

Cuando comenzó atendiendo mesas en  un  café capitalino, William Hernández nunca imaginó que lograría una carrera como barista. Descubrió su talento en 2011 cuando comenzó aprendiendo las técnicas y recetas para preparar un buen café. Con solo seis meses de experiencia participó en el torneo nacional y alcanzó el primer lugar en 2013 y 2014.

En 2013, también ganó el tercer lugar en el Campeonato Mundial de Barismo, realizado en Australia. Luego, en noviembre del mismo año, participó en el campeonato internacional “World Grand Prix» en Corea del Sur. En esa ocasión logró obtener el primer lugar. En 2014 viajó a Italia junto con competidores de 54 países para la competencia mundial. Fue el único representante de América que llegó a la final, alcanzando la sexta posición.

En esta ocasión William nos abre las puertas de su cafetería Crafters Coffee para contarnos, con la modestia que  lo  caracteriza, cómo ha  logrado plasmar su experiencia en este emprendimiento al que él llama “un sueño cumplido”.

¿Cómo te sientes de pasar de ser un barista en Viva Espresso (primer empleo) a ser tu propio jefe?

Me he dado cuenta que la presión es siete u ocho veces más grande que la de ser solo un empleado. Las responsabilidades son mucho más difíciles que las de solo responder a un turno de trabajo. En El Salvador todos quieren emprender pero esto no es una tarea sencilla.

¿Cuántos años llevas con Crafters Coffee?

Iniciamos en 2016. Tengo ya tres años con este emprendimiento, que fue un sueño desde que me apasioné en el mundo del barismo.

¿Por qué escogiste este nombre para tu cafetería?

Crafters Coffee significa “artesanos del café” (traducido del inglés) y así es como nos sentimos aquí. Tras una simple taza de café hay un gran trabajo para producirla, desde cómo se siembra hasta como se cosecha, como la preparamos hasta como la servimos. Es todo un trabajo artesanal.

¿Comenzaste solo?

La fundamos con tres amigos. Ahora somos seis trabajando aquí

¿Cuál es la filosofía con la que nace tu negocio?

Acercar más al consumidor con el café de especialidades. Que la gente vea a un barista como un guía tras una taza de café, que fuera como ver a un sumiller para un vino. No nacemos con la intención de educar porque ese es un término que no me gusta en este rubro e incluso podría parecer ofensivo para los consumidores. Más que eso queremos que la gente tenga la conexión con el barista y que les sirva de guía.

¿Qué piensas de marcas como Starbucks?

Es irónico lo que voy a decir porque vendemos lo mismo. En términos generales ambos vendemos café. Sin embargo, no es el mismo producto. Nosotros como cafetería de especialidad tenemos que agradecerle a Starbucks que sean pioneros en la creación de un lugar donde ir y tomarse un café. Pero que ellos hayan crecido de forma tan horrible hace que manejar estándares de calidad les resulta complicado. Han dejado de lado la calidad y ahora venden un montón de productos alejados del café. Y realmente no estoy seguro si la persona que está tras la barra tenga la capacidad de recomendarte un buen café en caso que se lo preguntes. Es una cafetería que se ha hecho demasiado comercial. Que te pongan el nombre a tu bebida y te tomes la foto para luego postearla en tus redes sociales no es una razón de peso para ir. Por eso nosotros recomendamos ya no visitarlos (risas). Hay que apoyar el consumo local.

¿Que la gente sepa que has sido campeón nacional de barismo puede ser una razón para que visiten tu cafetería?

Sí y no. Cuando empezamos mis amigos me recomendaban que pusiera mis logros como barista en la página de Crafters Coffee, pero no sé si por modestia yo no quería que vinieran a la cafetería de William sino a Crafters Coffee. En algunas ocasiones he hablado en tercera persona de mí cuando la gente me pregunta si aquí trabaja el muchacho que ganó el campeonato. No quiero convertirme en una marca personal porque esta cafetería es un esfuerzo de seis. Pero al final sí es un plus porque da credibilidad a la gente saber que alguien que haya ganado esta clase de campeonatos sea quien les prepare un café.

¿Qué sensaciones recuerdas después de ganar el campeonato nacional de barismo?

Se alinearon los planetas, los soles y todo lo que hay en el  espacio y gracias a Dios ganamos. Fue una locura, lloré de alegría pero a la vez me dije «vaya en que me metí ahora». Tenía que ir a Australia a competir y era una gran responsabilidad la que se venía por delante. Pero yo estaba súper contento por ese gran logro.

¿Cuál consideras que ha sido el secreto de tu éxito como barista?

La disciplina. Hace tiempo escuché a alguien en televisión, su frase me marcó mucho. Él decía “yo no tengo sueños, tengo metas”. Creo que siempre fue una meta dar lo mejor de mí para superar a los otros. La disciplina, constancia y la perseverancia es lo que hacen que puedas cumplir tus metas trazadas.

¿Qué rasgos definen a un buen barista?

Voy a usar el eslogan de Viva Espresso “Pasión por el café” si no tienes esa pasión por lo que haces vas a ser un barista más. La alegría también debería estar presente en un buen barista. La gente espera ver una sonrisa de quien le prepara su café, ver que disfruta lo que hace.

¿Para ti cómo tiene que ser un buen café? ¿Cuál es tu favorito?

Yo le digo a la gente. Si un barista le viene a decir este es el mejor café, le está mintiendo, porque todo es cuestión de gustos. Pero en general los buenos cafés en su mayoría vienen de nuestro país. Mí café favorito en El Salvador son los Pacamara, a nivel de mundo los cafés de Kenia y los de Etiopía tienen sabores bastantes peculiares. Es como si te estás tomando un té de flores de Jazmín.

¿Cuándo tomas el café que preparan otras personas eres muy crítico?

Criticón (risas). Al principio sí, era más como de probar las marcas comerciales, Coffee Cup, Juan Valdez, Starbucks y decir ¿esto es lo que toma la gente? Pero la verdad es que ahora no. He aprendido que uno no se las sabe todas, pero si los baristas son mis amigos trato de decirles en lo que están fallando o lo que no me gustó para ayudarles a mejorar.

¿Crees que el producto es la pieza clave para hacer un buen café?

Un barista es tan bueno como el café que tiene en sus manos. Nosotros no somos Harry Potter, ni vamos a hacer magia. Perdón pero si me das un Musun y un Nescafé Listo yo no puedo mejorarlo, en cambio si me das un café bueno yo corro el riesgo de arruinarlo. Ustedes pueden tener equipos básicos pero el café y los conocimientos del barista son los que mandan.

¿Cómo ves la cultura del café en El Salvador?

Está mejorando. Culturalmente somos tomadores de café, pero no del buen café. Aunque es de reconocer que de dos años para acá la gente se ha hecho más crítica. La cultura del café de especialidades está creciendo y esto es muy bueno para el país.

Si tuvieras que compartir un café con un famoso ¿quién sería?

¡Chanfle! Si fuera una mujer seria Jessica Alba. Ella siempre me ha gustado. Es medio latina pero tiene rasgos de afuera. Y si fuera con un hombre, perdón pero yo soy loco Marvel así que me tomaría un café con Mark Ruffalo, el que interpreta el papel de Hulk.

¿Con quién definitivamente rechazarías una invitación a un café?

Definitivamente no compartiría un café con El Gordo Max. Estuve en una entrevista en el programa Tal Para Cual y el tipo tras de cámaras es repulsivo, tedioso. Es súper desagradable y yo no compartiría ni un café ni nada con él. No quisiera estar sentado en una mesa tomando café con alguien así.

En el mundo del barismo ¿hay alguien a quien tú admires?

Colin Harmon. Lo veía en YouTube y decía este chavo es la ley. Tuve la suerte de conocerlo en el campeonato mundial en Australia. En la competencia él quedó en cuarto y yo en tercero. Fue una satisfacción mayor haberle ganado a alguien que yo admiraba mucho.

¿Crees que hay oportunidades para los baristas en El Salvador?

Sí, muchísimo. De verdad que el Consejo Salvadoreño del Café está haciendo algo grande porque le está dando más énfasis al barismo. Así que los jóvenes que se dedican a esto tienen más oportunidades hoy.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera dedicarse al este rubro?

Que tomen café, mucho café no importa si es bueno o malo porque así se aprende. Que vean el barismo como una profesión y que se la crean.

¿Piensas volver a competir?

Sí. No es prioridad en estos momentos pero me gustaría volver a hacerlo. Hoy si en términos de negocio, para posicionar más mi marca y también para seguir aprendiendo. Más que por satisfacción propia, hacerlo por mi equipo y por la marca.

¿Por qué la gente debería venir a Crafters Coffee?

Porque nosotros seguimos fielmente creyendo que consumiendo local es como todos crecemos en este lindo El Salvador. Pensamos que la atención al cliente es muy importante y tenemos el mejor café para compartir.