El pasado 13 de marzo, Nayib Bukele envío un mensaje de alianzas, promesas y ofrecimientos a Estados Unidos, con un propósito claro: seducir al gobierno de Trump y al sector empresarial salvadoreño, pero ¿cuál es la estrategia del presidente electo tras un discurso de libre empresa y estado limitado?

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, habla en la Fundación Heritage en Washington, DC. Foto de e Eric BARADAT / AFP

Por Willian Hernández, académico y periodista salvadoreño

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, inicia esta semana su primer gira internacional, su agenda esta concentrada en el Norte y no en Sur como los dos gobiernos del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN)

Bukele se descantó de los aliados tradicionales de la izquierda en el Sur, la verdad, que han caído en declive político y están en crisis. La corriente de izquierda se ha debilitado en Sur América, vemos en crisis a la izquierda en Argentina y Brasil ligados a casos de corrupción. No se diga Venezuela que está sobreviviendo. Y Nicaragua, con Ortega que de un momento a otro cae.

Bukele no es izquierda, su pantone ideológico está más cerca de la derecha y distante de la izquierda. Este martes, 12 de marzo, inicia una visita a México, se reunirá con Andrés Manuel López Obrados (AMLO) un presidente de izquierda, pero no lo hará porque tengan ideologías a fines, sino porque el socio estratégico: Estados Unidos tiene presión entre ambos países para detener la migración ilegal.

Algunos dirán que bien ir a México, un presidente de izquierda, la verdad la visita no es por la tendencia ideológica, es más por la presión de Estados Unidos de alinear a dos países con los que tiene flujos migratorios de indocumentados.

El viaje de Bukele a Estados Unidos indica que el trabajo de la embajadora Jean Manes ha dado resultado y le ha marcado la pauta y la agenda al presidente electo.

Encuentros con personeros de Seguridad y Migración de Estados Unidos, para algunos dirán que es un buen comienzo de las relaciones internacionales de Bukele, y así es, pero también marca la agenda internacional del nuevo mandatario salvadoreño.

El pasado 13 de marzo, Nayib Bukele se presentó en la Fundación Heritage en Washington, DC para tratar temas claves de su mandato presidencial que asumirá el próximo 1 de junio. En su discurso, prometió acabar
con la migración forzada y cuestionó a China, la segunda potencia económica mundial. En política exterior, resaltó que El Salvador no apoyará a Daniel Ortega ni a Nicolás Maduro. Aún queda definir en qué condiciones dejarán ambos países el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para alrededor de 200 mil salvadoreños.

Cuál será la tendencia ideológica de Bukele, pues honestamente la veo más de centro derecha, aunque esto lo podremos descifrar a medida dé muestras de sus decisiones políticas.

Bukele no tiene ideología, es difícil que esté casado con principios ideológicos, sin embargo, va buscar los socios internacionales que le pueden aportar más a su gestión que estará marcada por pocos recursos y una alta deuda económica que le limitará sus planes y acciones.