National Geographic (NatGeo) viaja desde Roma hasta la India, y desde la Antigüedad hasta el presente, y cuenta la historia de las grandes cúpulas que constituye una sucesión constante de influencias cruzadas. Da un vistazo a este fotorreportaje. Texto: NatGeo España / Fotos de Johanna Ruber, Luiggi Vaccarella, Jane Sweeney y AGE fotostock. 

1/5 El Panteón, Roma


El templo dedicado a todos los dioses (pan, todos; theon, divinidad) tenía que ser, desde luego, imponente. Y así lo materializaron los ingenieros romanos en el siglo II d.C. cuando el emperador Adriano decidió construirlo sobre las ruinas de un templo antiguo destruido por un incendio. Tras casi 2000 años y sin apenas trabajos de restauración, es uno de los edificios de la Antigua Roma mejor conservados. La enorme cúpula está formada por cinco filas de casetones decrecientes que, junto con la mampostería de tierra volcánica usada para la construcción, contribuyen a aligerar el peso. En el centro, un óculo de 9 metros de diámetro preside el cielo del Panteón. Foto de AGE fotostock

2/5 Santa Sofía, Estambul

Testimonio impasible de la historia de una ciudad que ha sido capital de dos imperios, la basílica de Santa Sofía –situada frente a la Mezquita azul (siglo XVII) – fue construida en el siglo VI como catedral ortodoxa bajo el influjo del Imperio romano de oriente. Cuando los otomanos tomaron Constantinopla convirtieron Santa Sofía en un mezquita, y tras la proclamación de la república de Turquía fue transformada en museo. La enorme cúpula se alza sobre la nave central y se sustenta sobre cuatro enormes pechinas que a su vez descansan en cuatro grandes pilares. Sin embargo, con sus 56 metros de altura y 30 de diámetro, el efecto que produce es que la cúpula pende sobre nuestras cabezas sin necesidad de grandes apoyos. Foto: Jane Sweeney

3/5 Santa Maria del Fiore, Florencia

La catedral florentina, símbolo del Gótico y del primer Renacimiento, se encuentra en el centro histórico de Florencia, junto al Baptisterio y al Campanile, este último obra de Giotto. Construida a principios del siglo XV, destaca especialmente su cúpula, la más grande del mundo con un diámetro de 55 metros. Fue iniciada por Filippo Brunelleschi en 1420, quien se inspiró en elementos arquitectónicos del Panteón y Santa Sofía, y se terminó en 1471, con la construcción de la linterna. Giorgio Vasari fue el encargado de la decoración interior, un mosaico que representa El Juicio Final, terminado en 1579 por Federico Zuccaro. Foto: AGE fotostock

4/5 San Pedro, Vaticano

Según la tradición católica, San Pedro fue martirizado y enterrado en el siglo I d.C en el lugar donde, casi 300 años después, el emperador Constantino mandaría construir una primera basílica en su honor. Situada en la plaza San Pedro, en el corazón del Vaticano, el edificio actual se construyó en el siglo XVI de la mano de algunos de los principales arquitectos renacentistas como Bramante, Miguel Ángel o Bernini. En su abrumador interior, entre los numerosos monumentos funerarios se puede contemplar La Piedad, de Miguel Ángel. Y fue precisamente Miguel Ángel quien se encargó de construir la majestuosa cúpula en 1547, y en 1590, su discípulo Giacomo della Porta acabó el trabajo. Es ligeramente más pequeña que la del Panteón y Santa Sofía, pero su altura es la mayor del mundo: 136 metros desde el suelo. Así como la cúpula es visible desde casi toda Roma, desde ella también se contempla una impresionante panorámica de la ciudad. Foto: Johanna Ruber

5/5 Taj Mahal, Agra (India)

Considerado el monumento cumbre de la arquitectura mogol del norte de la India, el Taj Mahal fue erigido en el siglo XVII por orden de Sha Jahan en honor a su esposa Mumtaz Mahal, fallecida en el parto de su decimocuarta hija. Está ubicado en la ciudad de Agra, en la región del Rajastán, y aunque a menudo solamente se conoce la construcción principal del mausoleo, esta es solo una parte de un gran complejo que incluye una mezquita, bellos jardines, tumbas e incluso edificios residenciales. El mármol blanco traído de otras regiones lejanas del Rajastán es el material más usado en el complejo y es el responsable de los reflejos de colores infinitos que proyecta el sol en sus paredes. Su sinuosa cúpula en forma de bulbo, una forma también usada en Rusia, es diseño del otomano Ismail Khan. Cuatro torres octogonales –o chattri– rodean el tambor que sustenta la cúpula, de 24 metros de alto, bajo la cual se halla la sala del sepulcro. Foto: Luiggi Vaccarella