En la primera temporada de la serie American crime history, a lo largo del desarrollo del juicio de O.J. Simpson, se demuestra que la capacidad persuasiva de los medios es limitada sobre las acciones de la audiencia, comprobando la teoría de la comunicación de las diferencias individuales.

Esta teoría considera que el público ya no es una masa homogénea, pues cada persona tiene sus propios comportamientos y conductas, decidiendo qué mensajes mediáticos recibe ante sus intereses particulares, según M.L De Fleur y Ball Rokeach (1993).

Al inicio de la serie, los medios de comunicación tomaron como noticia el doble asesinato de Nicole Brown Simpson y Ron Goldman, pero este enfoque cambió rápidamente cuando se presentó como principal sospechoso al jugador del fútbol americano, O. J. Simpson y el enfoque del tema se centró el posible crimen cometido por el ídolo.

En el momento en que uno de los noticieros presentó tomas en las que O.J Simpson era esposado, se marcó la agenda y el abordaje de las noticias empezó a señalar a Simpson como culpable.

Según la teoría las diferencias individuales, la eficacia de los medios depende de la acción de los líderes de opinión en cada uno de los grupos, la afinidad de los receptores del mensaje con el contenido de este, su nivel sociocultural, la forma del mensaje, etc.

Johnnie Cochran, abogado de Simpson y productor de televisión, era consciente de que la comunidad afroamericana no estaba de acuerdo con la perspectiva de los medios.  O.J Simpson constituía para ellos un líder de opinión.

A partir de ello, Cochran construyó la versión del caso más popular en los Estados Unidos, creando una historia alrededor de O.J Simpson y tomando a la policía de los Ángeles, con su perfil lleno de prácticas racistas, como los antagonistas perfectos.

Usando el principio de la atención selectiva, en el cual, según M.L De Fleur y Ball Rokeach (1993) “Las creencias y formación previas del destinatario moldean y adaptan el contenido del mensaje a sus intereses, llegando en ocasiones a variar el sentido”.

El abogado convirtió el caso del asesinato en un tema racial, en que O.J Simpson era la víctima de una incriminación por parte de la policía racista de Los Ángeles, de esa manera dirigía el interés a la polémica racial y desviaba la atención de los hechos y la evidencia.

El principio se ejemplifica en varias ocasiones dentro del juicio, uno de los casos es la declaración de un testigo que aseguraba haber escuchado una pelea entre dos hombres afuera de la casa de Nicole Brown.

Christopher Darden, el abogado de la fiscalía preguntó al testigo si había reconocido el acento de un afroamericano. Cochran discutió con Darden, alegando que no es posible distinguir si alguien es afroamericano o no solo por su forma de hablar.  De esta manera, el jurado dirigió su atención a la discusión sobre el tema racial, ignorando la declaración en el cual el testigo aseguraba ver en la noche del asesinato la camioneta de O.J Simpson en la casa de la víctima, lo que comprobaba que O.J. estuvo en el momento de los asesinatos en la casa de Nicole.

Los testimonios de los policías que encontraron la evidencia también fueron desacreditados; la defensa mostró evidencia en la cual los agentes agredían e insultaban a afroamericanos.

Otro momento en el que se muestra la atención selectiva, es en la deliberación del jurado. Durante los alegatos finales, Marcia Clark repasó toda la evidencia que la defensa no pudo refutar, como los análisis de ADN, donde se comprobaba que la sangre de las víctimas fue encontrada en las pertenencias de O.J. y en el interior de su automóvil, al igual que la sangre del acusado estaba presente en la escena del crimen.

Estos datos eran verídicos y comprobados científicamente, pero en la deliberación del jurado, estos hechos fueron ignorados y se enfocaron en otros factores como los guantes que no le quedaron a O.J. Pese a los intentos de algunos miembros del jurado de tomar en cuenta los datos del ADN, la mayoría dejó de lado estos hechos, lo que generó el veredicto donde se encontraba a O.J. inocente de las acusaciones de asesinato.

Datos de la columnista

Azucena Valenzuela. Estudiante de Ciencias de la Comunicación. Asistió a las Academias Sabatinas Experimentales en Ciencias & Tecnología en Comunicación. Tiene experiencia laboral en coordinación de proyectos y voluntariado.