InicioRENGLONES TORCIDOSLa iglesia toma posición sobre la Inteligencia Artificial.

La iglesia toma posición sobre la Inteligencia Artificial.

Un alto en el camino. La Iglesia católica toma postura en uno de los grandes debates de nuestro tiempo. Con la encíclica Magnifica Humanitas, el papa León XIV fija una posición sobre la inteligencia artificial y advierte sobre sus implicaciones éticas, políticas y humanas.

Ricardo Chacón – ORCID: 0000-0002-3357-6474|Director de la Escuela de Ciencias de la Comunicación –UJMD 01 de junio 2026

        El artículo tiene unas 4 mil palabras, extendidas en 10 páginas.

Tiempo de lectura, 20 minutos.

Resumen

La publicación de la primera carta encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas (2026), marca un hito en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). Al conmemorarse el 135.º aniversario de la Rerum Novarum (1891) de León XIII, el Magisterio actualiza su mirada crítica ante lo que define como las nuevas cuestiones, «res novae» de nuestro tiempo: la inteligencia artificial, la digitalización y la autonomía robótica. Este artículo ofrece un análisis crítico de dicho documento de más de 42 mil palabras en 72 páginas, desarmando su estructura recursiva de sus cinco capítulos para proponer una lectura articulada en tres niveles: la fundamentación histórica de la Doctrina Social de la Iglesia, como marco de referencia para el análisis; la fenomenología del impacto antropocéntrico y local (especialmente en el Sur Global) de las nuevas tecnologías, en especial la IA, y una propuesta de gobernanza global que eleva este texto teológico al rango de un auténtico manifiesto tecnopolítico para las nuevas generaciones universitarias.

1. Introducción: De la Máquina de Vapor al Algoritmo de Frontera

En 1891, el Papa León XIII hizo tambalear los cimientos de la sociedad industrial con la encíclica Rerum Novarum. En aquel momento, las «nuevas cosas» que alteraban el orden social eran la máquina de vapor, la concentración del capital industrial y la consecuente precarización de la clase obrera, en el marco del naciente capitalismo voraz.

Rerum Novarum trascendió su condición de texto teológico. Contribuyó a la reconfiguración de la política económica centrada en los derechos laborales, estableciendo el cimiento conceptual para la socialdemocracia europea y los programas del New Deal, el conjunto de leyes y reformas económicas implementadas en Estados Unidos por el presidente Franklin D. Roosevelt en la década de 1930, que aún hoy sustentan la vida económica de los trabajadores estadounidenses. Además, promovió una corriente de empresarios que catalizó una transformación interna del sistema económico.

Es fundamental entender su impacto para valorar el potencial inherente de la reciente encíclica; se trata de reflexionar como la Iglesia del siglo pasado enfrento y oriento a la población sobre los nuevos problemas de la industrialización, el capitalismo voraz, ahora en el siglo XXI, con este espíritu, con el magisterio de la Iglesia (Doctrina Social de la Iglesia) y con una nueva visión, como enfrentar el acelerado desarrollo tecnológico, en particular la voracidad y los peligros en el uso de la inteligencia artificial.

Ciento treinta y cinco años después, en mayo de 2026, el Papa León XIV presenta Magnifica Humanitas, desde una actualizad lectura de la Doctrina Social de la Iglesia que sitúa su lente crítico sobre una disrupción significativamente más profunda: la Inteligencia Artificial (IA) y el paradigma tecnocrático global.

Con la divulgación de su encíclica Magnifica Humanitas el 25 de mayo de 2026, el Papa tiene explícitamente la intención de que la Iglesia adopte una respuesta similar a la que su predecesor, y así como el Papa León XIII, respondió a las turbulencias de la Revolución Industrial hace más de un siglo, ahora se responda a los cambios acelerados y disruptivos propios del desarrollo tecnológico y digital que tiene una de sus expresiones máximas, la inteligencia artificial.

El Papa León XIV arranca el documento situando a la civilización global ante un dilema no solo profundo y de base sino de gran actualidad. La tesis de fondo es clara: la IA ha dejado de ser una simple herramienta de optimización técnica para convertirse en una fuerza capaz de mutar las facultades cognitivas, el juicio moral y la soberanía del ser humano.

“La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos” (León XIV, 2026, para. 1).

A diferencia de la revolución industrial del siglo XIX, que transformó la relación capital-trabajo en el plano material, la revolución algorítmica penetra en la dimensión ontológica de la persona. La encíclica advierte que el peligro actual no es la pérdida de empleo o la brecha económica en abstracto, sino el desplazamiento ontológico: la pérdida de la soberanía del sujeto.

Textualmente se dice: “En los últimos años se ha hecho cada vez más evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la robótica están transformando nuestro mundo. La técnica no debe considerarse, en sí misma, como una fuerza antagónica respecto a la persona; por el contrario, está arraigada en nuestra historia desde el principio, en cuanto es «un hecho profundamente humano, vinculado a la autonomía y libertad del hombre»”. (León XIV, 2026, para. 2).

Dos cuestiones claves, por un lado, el Papa identifica que las nuevas tecnologías, incluido la robótica y la inteligencia están modificando a fondo el mundo; por otro, lado, el Pontífice recupera una premisa fundamental sobre el control técnico: “La técnica no debe considerarse, en sí misma, como una fuerza antagónica respecto a la persona; pero hoy nos encontramos ante una situación nueva. “Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma” (León XIV, 2026, para. 4).

En este contexto, el Pontífice toma una posición cuasi militante, activa y proactiva que va más allá de la regulación o auto regulación, esto es; “Ahora nos corresponde asumir con lucidez y responsabilidad los retos de nuestro tiempo. Es necesario adoptar instrumentos normativos adecuados, capaces de salvaguardar la justicia y de contener los efectos distorsionadores del poder tecnológico. Pero la cuestión no se limita a la regulación”. (León XIV, 2026, para. 5).

Recalcamos, el Vaticano argumenta con lucidez que la IA no es un simple asunto de software o de optimización técnica; es una fuerza geopolítica y corporativa que está reconfigurando las estructuras del poder, alterando los procesos democráticos y redefiniendo las bases mismas de la ontología humana, es decir, de lo que entendemos por «ser humano».

Desmenucemos los cinco capítulos de la encíclica desde una perspectiva técnica pero accesible, transformando un reporte eclesial en un mapa de navegación crítica para nuestro tiempo.

Si quieres leer el texto original y completo de la Encíclica, acá coloco el enlace: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

2. Capítulo I: El Legado Histórico y la Matriz Teórica de la DSI

La respuesta de la Iglesia ante la era digital no surge de la nada; es el resultado de un acumulado de reflexiones teológicas y sociales a través de los siglos, pero que se han acelerado en las últimas cuatro décadas. Comprender la encíclica del Papa León XIV exige revisar cómo sus predecesores inmediatos prepararon el terreno conceptual para este juicio ético a la tecnología.

San Juan Pablo II aportó a la Doctrina Social de la Iglesia un concepto clave para entender el entorno digital actual: las «estructuras de pecado». En su magisterio, el Papa polaco demostró que las injusticias del mundo no son solo el resultado de decisiones individuales éticamente defectuosas, sino que se cristalizan en sistemas económicos, burocráticos y culturales que operan de manera casi automática, perpetuando la desigualdad. Asimismo, su formulación de la «opción preferencial por los pobres» actúa hoy como el punto de partida metodológico de la era digital: cualquier desarrollo tecnológico debe juzgarse comenzando por su impacto en los últimos de la fila.

Posteriormente, Benedicto XVI aportó un agudo análisis epistemológico en Caritas in Veritate, advirtiendo sobre el peligro de que la «lógica de la eficiencia y el lucro» secuestrara el desarrollo humano, convirtiendo el avance técnico en un fin en sí mismo desprovisto de fines humanos.

Más inmediato, el Papa Francisco, a través de Laudato si’ y Fratelli tutti, consolidó la categoría de “ecología integral” y denunció la “cultura del descarte”, demostrando que la degradación ambiental, la exclusión social y, ahora, la deshumanización digital son síntomas de una misma raíz enferma: el egoísmo tecnocrático que mercantiliza la vida.

León XIV recoge este testigo histórico y lo unifica en un corpus conceptual sistematizado.

3. Capítulo II: Principios y Características de la Doctrina Social en la Era Digital

Este recorrido y fundamentación de la doctrina social de la Iglesia, según León XIV, desemboca en un principio fundamental, que luego permitirá sostener su planteamiento ante la inteligencia artificial; este es, la persona humana, su dignidad.

Son las personas concretas las que cuentan, cada una de ellas y sus familias. Los movimientos sociales, las grandes proclamas políticas en favor del pueblo y las ideologías comunitarias no sirven para nada si no están orientadas a la promoción de las personas – hombres y mujeres – con sus derechos inalienables. Del mismo modo, no basta con exaltar la libertad individual o la iniciativa privada, si después se acepta que una multitud de personas siga viviendo sin un trabajo digno, sin tutelas y sin acceso a los bienes fundamentales”. (León XIV, 2026, para. (58).

Hay que reconocer que toda mujer y todo hombre poseen una dignidad inalienable y derechos que ningún poder humano puede perjudicar o eliminar requiere configurar el modo en el que vivimos juntos, nuestras decisiones económicas y políticas”, el rostro concreto de nuestras ciudades. De aquí nace el primer gran principio de la Doctrina social al que deseo referirme: (León XIV, 2026, para. (59). Eston son, el bien común, el destino universal de los bienes, destino universal de los bienes, subsidiariedad digital y solidaridad, que se resumen en este cuadro: Para operativizar esta tradición en el contexto actual, la encíclica articula los principios tradicionales de la Doctrina Social con las características técnicas de la modernidad computacional.

A continuación, se presenta un cuadro sinóptico que resume esta matriz de pensamiento:

Principios de la Doctrina SocialCaracterísticas y Aplicaciones Técnicas (Según el Texto de la Encíclica)
1. Justicia Social* Dimensión Reparadora: Exige sanar las brechas provocadas por algoritmos sesgados y corregir las desigualdades automatizadas. * Desafío Digital: Demanda el control público de los macrodatos y se opone al control totalitario corporativo. * Gobernanza Migratoria: Protege el derecho a la esperanza mediante vías legales y seguras potenciadas éticamente.
2. Desarrollo Humano Integral* Multidimensionalidad: Rechaza el reduccionismo económico; la tecnología debe potenciar la vida espiritual, cultural y relacional del ser humano. * Criterio de Verificación: Ningún sistema técnico es «progreso» si aumenta el bienestar de pocos degradando la Casa Común.
3. Bien Común / Sinodalidad* Estilo Institucional: Exige que tanto la Iglesia como los Estados adopten una cultura de transparencia, participación real y rendición de cuentas (accountability).
4. Subsidiariedad* Descentralización: Defiende la autonomía de las comunidades locales y los cuerpos intermedios frente al centralismo de las Big Tech. * Antipaternalismo: Valora los carismas y competencias locales frente a soluciones algorítmicas universales.
5. Solidaridad* Comunión de Recursos: Concibe los datos e infraestructuras tecnológicas como bienes comunes ordenados al servicio de los más necesitados y la fraternidad humana.

Cuadro resumen, de creación propia.

Nota: Los principios de la Doctrina Social no operan como abstracciones teóricas, sino como criterios analíticos y de examen de conciencia. Tienen una doble vía de validación: una externa, que juzga las transformaciones estructurales del mundo contemporáneo (la revolución digital y las crisis migratorias), y una interna (ad intra), que obliga a las propias instituciones que promueven el discurso a encarnar la transparencia, la rendición de cuentas y la justicia en sus dinámicas internas.

4. Capítulo III: Fenomenología Antropológica de la Era Digital: La Pérdida de la Brújula Humana

Habiendo establecido el marco conceptual, es necesario descender al terreno de la fenomenología, es decir, al análisis de cómo se manifiesta la tecnología en la experiencia humana cotidiana. El texto pontificio identifica una transición alarmante: la tecnología ha dejado de ser una herramienta complementaria para convertirse en un entorno totalizante que altera nuestra capacidad de percibir la realidad; cómo se expresa esto:

El primer fenómeno crítico es lo que podríamos denominar la «delegación cognitiva» mediante el uso de sistemas de «caja negra» (black box). Los modelos de Inteligencia Artificial contemporáneos operan con tal nivel de complejidad que sus procesos internos son opacos, no solo para los usuarios, sino para sus propios programadores. Al transferir decisiones de alta trascendencia moral, como evaluaciones crediticias, preselecciones laborales o sentencias judiciales, a estos sistemas estadísticos la sociedad está renunciando a su agenda moral. El peligro ontológico radica en que el algoritmo carece de categorías como la compasión, la equidad situacional o la redención; reduce el misterio de la biografía humana a un frío patrón probabilístico, forzando al sujeto a convertirse en un engranaje subordinado a una métrica de eficiencia pura.

Este ecosistema alimenta lo que el Papa denomina el Síndrome de Babel: la soberbia ilusión del ser humano moderno que, obnubilado por el poder del código y el capital computacional, se auto percibe como el único autor de sí mismo y de la realidad. Bajo esta óptica transhumanista, el límite humano, la materialidad, el cuerpo y la imperfección ya no son vistos como características constitutivas de nuestra dignidad, sino como “defectos del sistema” que deben ser optimizados o eliminados. La encíclica denuncia esta abstracción digital que despoja al ser humano de su rostro y de su vulnerabilidad, mercantilizando su atención a través de interfaces diseñadas para la adicción y el consumo masivo.

Sin querer ser repetitivo y tratando de resumir la complejidad que presenta en el texto, León XIV denuncia que la gobernanza real de la tecnología ha sufrido una mutación peligrosa. En el pasado, los Estados guiaban la innovación; hoy, el desarrollo está privatizado en manos de firmas transnacionales cuyos presupuestos y capacidades de cómputo superan a los de la mayoría de las naciones soberanas. Y los países restantes, principalmente los del sur, reducidos a “consumidores y aplicadores de las nuevas tecnologías”, sin posibilidad de exigir transparencia, evitar los sesgos y alterar, por ejemplos, las “cajas negras”.

Esta concentración de poder impone la lógica eficientista como único criterio de verdad. Además, el Papa introduce una advertencia técnica fundamental: los grandes modelos de lenguaje actuales no son programados línea por línea de forma lineal, sino que son arquitecturas “cultivadas, no construidas” (León XIV, 2026, para. 62). Debido a esta naturaleza de «caja negra», los propios creadores pierden la trazabilidad exacta de la lógica interna del sistema, cediendo el control social a automatizaciones impredecibles. (León XIV, 2026, para.92-96)

En particular y de manera expresa, el texto desmonta la narrativa transhumanista y posthumanista que impera en la élite tecnológica. Para esta ideología, la fragilidad, el dolor y el límite biológico son imperfecciones de diseño que deben ser superados mediante la fusión hombre-máquina.

El Papa responde que el ser humano no florece anulando sus límites, sino habitándolos. En el límite radica la posibilidad del encuentro, la interdependencia y la empatía:

El riesgo de la deshumanización – construir el futuro excluyendo a Dios y reduciendo al otro a un medio, una tentación antigua y siempre nueva, toma hoy un rostro técnico” (León XIV, 2026, para. 10).

El verdadero perfeccionamiento humano no es la evolución sintética hacia una post-humanidad artificial, sino la apertura del corazón a la gracia y al prójimo.

5. Capítulo IV: Dimensión Sociopolítica y la Crisis de la Democracia desde la Realidad Latinoamericana

La fenomenología digital adquiere contornos específicos y dramáticos cuando se analiza desde las realidades periféricas del Sur Global, y de manera particular en el contexto latinoamericano. La concentración del poder tecnológico no es un debate abstracto sobre software; es una fuerza económica que redefine la soberanía y precariza las condiciones de vida locales.

En primer lugar, la encíclica aborda la crisis de Verdad y Democracia. Citando a la filósofa Hannah Arendt, el texto advierte que las plataformas digitales y los algoritmos optimizados para el engagement han erosionado la confianza social al industrializar la desinformación.

Las redes sociales no buscan la verdad objetiva la cual requiere verificación racional, contraste de fuentes y responsabilidad relacional, sino la amplificación de narrativas sesgadas que generen rentabilidad económica a través de la polarización. Cuando una sociedad pierde el interés por distinguir el hecho de la ficción, la democracia se vacía de contenido, mutando hacia procedimientos puramente cosméticos que abren las puertas al totalitarismo digital.

En segundo lugar, este fenómeno se traduce en una cruda realidad sociolaboral en nuestra región. Latinoamérica se ha convertido en uno de los escenarios principales para la externalización de servicios precarizados vinculados a la tecnología:

Reducidos a maquiladores de datos y receptor de llamadas; miles de jóvenes universitarios en nuestra región se ven obligados a sumergirse en jornadas laborales extenuantes dentro de centros de llamadas o plataformas de moderación de contenido, donde su rendimiento es evaluado por algoritmos deshumanizantes que miden el tiempo por segundo, reproduciendo nuevas formas de esclavitud asalariada.

Exclusión Financiera por Código Postal: El despliegue de algoritmos predictivos opacos en la banca local provoca que comunidades enteras sean excluidas de créditos o servicios esenciales debido a sesgos geográficos o socioeconómicos automatizados que los sistemas de IA clonan del pasado, cancelando toda posibilidad de movilidad social.

La Huella Ecológica Oculta: Mientras los centros de decisión en Silicon Valley celebran la «inmaterialidad» de la nube, el Sur Global pone los recursos biofísicos. El procesamiento de datos masivos exige un consumo energético devastador y millones de litros de agua dulce para enfriar los servidores, profundizando una deuda ecológica que castiga a las comunidades más vulnerables del planeta.

6. Capítulo V: La Cultura del Poder frente a la Civilización del Amor – El Desarme Tecnológico

El capítulo final de la encíclica, se delinea la dimensión geopolítica más urgente de León XIV: la denuncia de una “cultura del poder” que utiliza la IA para profundizar el militarismo y la dominación cognitiva.

De frente y sin ambages de ningún tipo el texto dice: “Tras haber analizado cómo la IA está transformando algunos aspectos de la vida y de la sociedad, con graves repercusiones para la dignidad humana, es necesario dirigir la mirada hacia un ámbito aún más dramático: la guerra. Aquí la cuestión no se refiere únicamente a la eficiencia de los nuevos instrumentos, sino al riesgo de que la tecnología, separada de la ética y de la responsabilidad, haga más rápida e impersonal la decisión sobre la vida y la muerte, y presente el uso de la fuerza como una opción inmediata y viable”. (León XIV, 2026, para. 182).

El Papa León XIV lanza una voz de alarma contundente contra el uso de IA en conflictos armados y sistemas de armas autónomos (LAWS). El documento rechaza de forma tajante la noción de una “guerra justa” mediada por algoritmos. Sostiene que delegar la fuerza irreversible a una máquina reduce a los seres humanos a simples variables matemáticas o “daños colaterales”, reduciendo de forma alarmante el costo político y moral para iniciar guerras impersonales y devastadoras.

Para frenar el avance de lo que califica como un inminente tecnofascismo global, como interpretan algunos, el Papa introduce una propuesta disruptiva:

Desarmar la IA significa sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy ya no es sólo militar sino económica y cognitiva… Significa romper esta equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar” (León XIV, 2026, para. 74).

El desarme tecnológico exige la desarticulación de los monopolios de patentes de IA de frontera, sometiendo los códigos a rigurosas auditorías multilaterales independientes y a una diplomacia algorítmica. Advierte que, en la actual crisis del multilateralismo, la opacidad de los ciberataques automáticos y la falta de trazabilidad en las redes digitales generan el riesgo de provocar «escaladas de evaluación errónea» (León XIV, 2026, para. 118) capaces de desencadenar conflictos bélicos globales por puros errores de software.

7. Conclusiones: Manifiesto Tecnopolítico y Gobernanza Global

Para que la Doctrina Social de la Iglesia sea verdaderamente transformadora, no puede limitarse a la denuncia fenomenológica; debe ascender al plano de la propuesta estructural y la política pública global.

De la lectura profunda de Magnifica Humanitas, se derivan cuatro conclusiones técnicas e inapelables que constituyen un manifiesto tecnopolítico para nuestro tiempo:

1. Multilateralismo Algorítmico contra la Obsolescencia Westfaliana

La soberanía tradicional de los Estados-nación ha quedado obsoleta frente al poder de los oligopolios tecnológicos transnacionales que controlan la infraestructura digital del planeta. El Vaticano concluye que la regulación local atomizada es inútil. Se exige de forma vinculante la construcción de un multilateralismo algorítmico: una gobernanza global e intergubernamental capaz de someter el código propietario de las Big Tech a auditorías públicas internacionales, garantizando que las infraestructuras de datos dejen de ser herramientas de soberanía corporativa y se traten como bienes comunes de la humanidad.

2. El Imperativo Ontológico de Human-in-the-Loop

Frente a la asimetría epistémica generada por la opacidad de los sistemas de IA, la gobernanza global debe decretar que la delegación cognitiva total es éticamente ilegal. Ningún sistema automatizado puede tener la última palabra en decisiones que alteren la dignidad, los derechos o la supervivencia de una persona. El enfoque de «el ser humano en el bucle de decisión» (human-in-the-loop) no es un accesorio de relaciones públicas para las empresas de tecnología, sino un imperativo jurídico vinculante indispensable para sostener el Estado de Derecho.

3. Institucionalización de la Algorética como Criterio Democrático

La salud de las democracias contemporáneas depende de la restauración de la verdad como bien común. Esto exige que los algoritmos de las plataformas públicas de comunicación se sometan al escrutinio de la algorética. Las corporaciones deben ser legalmente responsables de los efectos polarizadores y desinformativos de sus modelos de optimización. La libertad de expresión no puede seguir confundiéndose con el derecho corporativo a amplificar el odio y la mentira por razones de lucro.

4. Desarme Tecnológico y Justicia Ecosistémica

La ecología integral exige un freno a la expansión extractivista de la infraestructura digital. El llamado al “desarme tecnológico” no es una postura ludita (oponerse a las nuevas tecnologías, la automatización o el progreso técnico que rechaza la ciencia), sino un mandato geopolítico para desvincular el monopolio computacional de la destrucción biofísica del planeta.

Es urgente establecer tratados internacionales que limiten la huella hídrica y de carbono de la Inteligencia Artificial, obligando a las corporaciones tecnológicas a pagar su deuda ecológica con el Sur Global.

7. El Llamado a la ECC y el mundo universitario

Para nosotros, en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Dr. José Matías Delgado, la tarea de nuestra época no es construir una Babel de datos óptimos ni resignarnos a ser meros usuarios pasivos de plataformas colonizadoras.

Se debe aprender a conocer, usar las nuevas tecnologías, apropiarnos de la IA, pero sin olvidar la gran tarea como academia, reconstruir pacientemente una comunidad donde la técnica sea un puente de fraternidad y nunca un arma de descarte para eliminar o desechar aquello que se considera inútil o que sobra, menos cuando se trata de hombres y mujeres marginados.

Los estudiantes y profesionales de las Ciencias de la Comunicación estamos llamados a liderar esta resistencia cultural, devolviendo la palabra, la veracidad y la centralidad de la carne humana a un mundo cegado por el brillo del dato digital.

Declaración de uso de IA.

Declaración Expresa y Transparente sobre el Uso de Inteligencia Artificial Generativa

En estricta coherencia con los principios de algorética y la exigencia de trazabilidad defendidos en el cuerpo de este trabajo, y en pleno cumplimiento de los lineamientos éticos editoriales y las normativas de la American Psychological Association (APA, 7.ª edición) para la producción científica, se declara de forma expresa y contundente lo siguiente:

Este manuscrito contó con el soporte técnico y la asistencia cocreativa de modelos de Inteligencia Artificial Generativa basados en Grandes Modelos de Lenguaje (LLM).

La tecnología de IA se empleó exclusivamente como una herramienta de apoyo metodológico avanzado para la optimización sintáctica, la estructuración de la narrativa académica, la expansión de los cinco capítulos previamente delimitados por el texto original completo y la verificación formal del listado bibliográfico automatizado.

La IA no sustituye en ningún caso la autoría humana. El discernimiento crítico, el análisis reflexivo, la confrontación ideológica entre el transhumanismo y la visión papal, la interpretación cualitativa de este resumen crítico de la Encíclica, así como la redacción final, fueron dirigidos, supervisados y aprobados rigurosamente por el autor. En consecuencia, la responsabilidad ética, legal e intelectual de las afirmaciones vertidas en este artículo recae íntegramente sobre los autores humanos del trabajo.

Referencias (APA 7.ª Edición)

Associated Press. (2026, 25 de mayo). Pope calls for robust regulation of AI in manifesto that ponders the future of humanity. National Catholic Reporter. https://apnews.com/article/pope-ai-tech-vatican-anthropic

El País. (2026, 25 de mayo). El Papa León XIV lanza con su primera encíclica una llamada de alarma contra el tecnofascismo. El País. https://elpais.com/sociedad/2026-05-25/el-papa-leon-xiv-lanza-con-su-primera-enciclica-una-llamada-de-alarma-contra-el-tecnofascismo

León XIV, Papa. (2026). Carta Encíclica Magnifica humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Tipografía Vaticana. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

McLellan, J. (2026, 25 de mayo). Pope Leo, Anthropic co-founder call for church-tech ethics partnership at ‘Magnifica Humanitas’ release. National Catholic Reporter. https://www.ncronline.org/vatican/vatican-news/pope-leo-anthropic-co-founder-call-church-tech-ethics-partnership-magnifica

Trapé, T. (2026, 21 de mayo). El Vaticano se pronuncia sobre inteligencia artificial: León XIV presenta su primera encíclica sobre dignidad humana. Infobae. https://www.infobae.com/america/mundo/2026/05/21/el-vaticano-se-pronuncia-sobre-inteligencia-artificial-leon-xiv-presenta-su-primera-enciclica-sobre-dignidad-humana/

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