La ilustración es un juego de libertad, bajo esta premisa arraigada en Julio Cortázar por su obra “Rayuela”, Andrea inició su emprendimiento profesional gracias a la literatura del argentino, cuyas inspiraciones colgó en redes sociales y la han catapultado. Conócela.

Andrea Tobar, también conocida como Tobiberta, es una ilustradora, diseñadora salvadoreña y joven emprendedora. Foto de Moris Ramos

Por Moris Ramos

Bien dicen que una marca existe desde que decidís ponerle nombre y colgás tus elementos de identidad visual en soportes análogos y digitales. Andrea Tobar, graduada de la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera, reconoce que el personal branding es clave para los proyectos de emprendimiento especializado. Su promesa de marca “ilustraciones para sacar una sonrisa” ha traspasado fronteras, pues sus productos ilustrrados se comercializan en El Salvador y Panamá. Con Andrea platicamos de su proyecto personal, de redes sociales y de otros temas en comunicación que te pueden llamar la atención.

1 ¿Quién es Andrea Tobar?

Soy salvadoreña. Me encanta hacer yoga, viajar, pero ilustrar es lo único que me mantiene despierta hasta las tres de la mañana sin sentir que pasa el tiempo. Además, otros motivos de mis desvelos son las series en Netflix. Estoy casada, vivo entre El Salvador y Panamá, soy ilustradora freelance desde hace cuatros años. Me encanta el té, mis mascotas, leer, soy amante del arte en general, no únicamente de ilustraciones. Me gusta el rock, ese es un dato un poco curioso de mí.

2 ¿Cómo surgió la pasión por la ilustración?

En realidad, fue progresivo. Nunca la vi venir, pero siempre me gustaron las manualidades, y es que nunca me consideré muy buena dibujando. Considero que mi formación en diseño  en la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera me ayudó a dimensionar que ser ilustrador es también tener la habilidad de aspectos técnicos de diseño. Así que el buen ojo ayuda para las correcciones que uno hace en los programas de diseño. Yo empecé al revés, inicié digitalmente y mi mano fue mejorando al practicar.

3 ¿Qué te hizo decidir para construir tu marca personal?

Esto tampoco fue algo planeado. Yo empecé a dibujar para complementar cosas que hacía a diario: por ejemplo, si estaba leyendo Rayuela, dibujaba un Julio Cortázar. Lo que sucedió es que empecé a compartir estos dibujos en mis redes sociales y a muchas personales les gustaban. Además, en ese tiempo yo tenía un blog personal, en el que escribía de mi vida en aspectos generales y cada escrito iba acompañado de un dibujo. Pero la odisea de mi marca inició cuando unas niñas de la escuela me preguntaron si podía donarles un dibujo del argentino para hacer unas camisas. Eso hizo que otras personas me preguntaban si yo podía hacer camisetas con mis ilustraciones, experimenté y vendí 12 camisas. Eso influyó mucho en mi confianza, deje de ver esto como un hobby y lo visualicé como una oportunidad laboral. No te miento, me dio miedo y, hasta la fecha lo tengo, pues no soy diseñadora de profesión. Las voces en mi cabeza me generaban inseguridad; sin embargo, logré apaciguar esas voces y logré establecer un vínculo con los demás mediante mis ilustraciones. Sí, soy muy emocional y ese ingrediente es clave en mis creaciones.

“El impacto positivo que se puede tener en la vida de otras personas, es algo que no tiene palabras para describirse”

Andrea Tobar

4 ¿Cuáles son los factores que marcan la diferencia entre una marca personal que desaparece y una que prevalece?

Yo soy una persona sensible y un poco existencial, y a veces me pongo a filosofar. Un día antes de emprender, le encontré valor a la palabra valor, valga la redundancia. Ser valiente se convirtió en un lema de vida, tanto así, que mandé a hacer un cuadro en mi cuarto para poder verlo todos los días al despertar. Creo que mucho de lo que uno consigue en esta vida se reduce a que tan valiente has sido, desde algo tan pequeño como decirle a alguien que te gusta, hasta algo tan importante como decir no quiero trabajar en una oficina, quiero ser freelance. Hay que ser valiente para jugársela. Yo aplico en mi vida la frase “ser valiente no significa no tener miedo”, yo todos los días tengo miedo de todas las decisiones que tomo, porque cada una de ellas impacta en mi marca y pensar que a estas alturas no puedo arruinar lo que he estado construyendo por cuatro años, estaría completamente equivocada.

5. ¿Qué es lo más gratificante que te ha traído la experiencia de tener tu propia marca personal?

(Suspira) Es difícil de contestar. Te voy a decir dos cosas: uno, el impacto positivo que podés generarle a las personas, ese feedback sobre mis ilustraciones que sirven como inspiración para quienes lo compran. Recuerdo que, cuando tenía la página de Facebook, me escribió una chica para decirme que quería ser diseñadora gráfica porque le gustaba lo que yo hacía. Y otros me dicen que escriben para decirme que se sienten valientes de aventurarse en el campo de la ilustración como freelancers. Yo procuro promover la valentía en mis redes por esas personas, a quien agradezco que me empujen a seguir con mi proyecto. Es increíble saber que tu vida es testimonio para otros. Dos, trabajar con la marca Pandora es uno de los grandes trabajos que no pensé que fuese a ocurrir tan rápido. Eso me confirma que si sigo adelante y dejo atrás mis miedos, puedo llegar a trabajar con mis marcas favoritas: Disney, Starbucks OPI. Es un sueño que tengo que cumplir. Muestra de ello es, por ejemplo, yo realicé algunos trabajos con mi escuela Mónica Herrera y ha sido de lo mejor.

6. ¿A propósito de Pandora, cómo lograste establecer una relación profesional y mutuamente beneficiosa con una de tus marcas favoritas?

Fue suerte, y mi esposo me regaña porque dice que debería de buscar más marcas para poder trabajar con ellas. Ser ilustradora freelance ocupa todo mi tiempo y, gracias a Dios, un miembro de Pandora me escribió y me pidió una cotización para un evento con ellos, que luego se convirtieron en dos. Creo que no esperaban o no estaba planeado por ellos, era el extra de mis publicaciones en redes sociales, y lo hice porque para mí fue y es un honor trabajar con una de mis marcas favoritas.

7. ¿Estamos en una era en que las redes sociales juegan un papel determinante en la construcción y mantenimiento de las marcas, cuál ha sido el aporte de estas en tu marca personal?

Todo mi emprendimiento está basado en Internet y redes sociales. Yo tenía la necesidad de establecer un canal de comunicación. Yo empecé con Facebook, una comunidad súper activa, y fue bien interesante ver como mis seguidores de esa red migraron a Instagram. Aunque también son públicos diferentes: en Facebook, tengo una comunidad más grande y mayores; y en Instagram, un público más joven. Pero también tengo mi portafolio en línea, obtengo más visualizaciones y es sumamente fácil enviarle un link a un cliente. A pesar de esto, en algún momento me gustaría llegar a tener un espacio físico, no sé si un local o un quiosco, pero es algo que me gustaría tener.

Una vista al portal de Andrea Tobar: https://andretobar.com/

8. Me he fijado que en unas redes sociales apareces como Andrea Tobar, incluso así firmas tus ilustraciones; pero en otras, como Tobiberta, ¿cómo lograste la unificación de tu nombre con tu seudónimo? ¿Esto nunca ha hecho pensar a los seguidores que son dos marcas distintas?

Yo nunca he percibido que las personas piensen que son dos mascar diferentes. Lo que sí me ha pasado es que hay gente que solo me sigue en Instagram, y Tobiberta es mi nombre usuario ahí. Mi marca siempre ha sido Andrea Tobar, y así creé la like page en Facebook, pero muchos usuarios me empezaron a seguir en Instagram y hacerme pedidos por ahí, y nunca fue planeado que se convirtiera en otro canal de venta. Creo que a la gente le parece muy simpático el apodo y, a pesar que muchas veces me llaman Tobiberta, saben que soy Andrea Tobar.  

9. ¿Platicando un poco más de redes sociales, alguna vez has tenido que lidiar con que te hayan hecho alguna noticia falsa de cualquier tipo?

Gracias a Dios, no. A veces se genera un poco de discusión o debate por alguna publicación, y es parte de estar en Internet. Es como el tema del plagio, no está bien ni es correcto, pero es el riesgo de estar en línea, lo mismo de que te dejen un mal comentario o te molesten.