Las pilas de uso común y su toxicidad en el medio ambiente

0
521
Foto con licencia – Banco de imágenes ECC

Por Roger Gutiérrez

El incremento de pilas y baterías en nuestra vida cotidiana ha traído consigo un problema ambiental creciente y de gran preocupación. A medida que estas fuentes de energía portátil se agotan, su destino final plantea desafíos significativos para el medio ambiente. Desde la contaminación del suelo y el agua hasta la liberación de sustancias tóxicas, el impacto de las pilas en nuestros ecosistemas es motivo de alarma y debate.

A simple vista, las pilas pueden parecer inofensivas, pero su contribución a la contaminación ambiental es significativa. A medida que millones de toneladas de pilas se descartan cada año, tanto en hogares como en industrias, surgen problemas críticos de gestión de residuos. Las pilas contienen metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y litio, que pueden filtrarse en el suelo y el agua, contaminando los ecosistemas y representando un riesgo para la salud humana y animal.

El reciclaje de pilas es una solución parcial, pero la tasa de reciclaje sigue siendo baja en muchos lugares del mundo. 

Un artículo publicado en el portal de noticias medioambientales EcoWatch señala que algunos de los países con menor tasa de reciclaje de pilas en el mundo son: Estados Unidos, Canadá, Australia, Sudáfrica, India, Brasil, Rusia, Indonesia, México y Argentina.  

Así mismo indica que sólo alrededor del 10% de las baterías primarias (no recargables) se reciclan en Estados Unidos, lo que significa que la gran mayoría termina en vertederos o incineradoras. El proceso de reciclaje también puede ser costoso y conllevar al uso de mucha energía.

El desafío de abordar el problema de las pilas no sólo radica en la gestión de residuos, sino también en la concienciación pública y la adopción de alternativas más sostenibles. Desde el uso de pilas recargables hasta la búsqueda de fuentes de energía más limpias, se necesitan esfuerzos concertados para mitigar el impacto ambiental de estas omnipresentes fuentes de energía portátil. En última instancia, el futuro de nuestro planeta depende de nuestra capacidad para enfrentar este desafío y adoptar prácticas más responsables en el uso y eliminación de pilas y baterías.

En respuesta a esta crisis ambiental, algunos países y regiones están implementando políticas de gestión de residuos más estrictas y promoviendo el uso de pilas recargables y sistemas de energía más sostenibles. Sin embargo, queda mucho por hacer para abordar de manera efectiva el problema de las pilas y su impacto en el medio ambiente. 

¿Cuál es el proceso para reciclar pilas y baterías?

Gracias al portal oficial ecopilas podemos saber que se trata de un proceso bastante complejo y que varía significativamente según el tipo de pila. Las pilas de mercurio, conocidas también como pilas de botón, se reciclan mediante calentamiento, donde se extrae el mercurio con la condensación de los gases mercúricos. En el caso de las pilas convencionales, el proceso requiere la trituración de la pila, y se introducen en un destilador que se calienta hasta la temperatura adecuada. La condensación posterior permite la obtención de un mercurio con un grado de pureza superior al 96%. De la trituración de las pilas normales se obtiene escoria férrica y no férrica, papel, plástico y polvo de pila. Finalmente, el polvo pasa al proceso hidrometalúrgico para recuperar los diferentes metales que contiene, se añade ácido y reactivos para conseguir: grafito y bióxido de manganeso, cimiento metálico de mercurio, cobre, níquel, zinc y cadmio, disolución de sulfato de zinc y sales de manganeso.

Para evitar esta problemática en la sociedad actual, les compartimos algunas medidas esenciales en el siguiente vídeo:

Video de YouTube

Teniendo en cuenta lo anterior, es crucial fomentar conciencia sobre la importancia del reciclaje de pilas y baterías y educar a los consumidores sobre cómo desechar estos desechos de manera responsable. Esto podría incluir programas de recolección de residuos peligrosos, incentivos para el reciclaje y la promoción de alternativas más sostenibles, como las baterías recargables y energías renovables. 

Abordar la contaminación causada por estos dispositivos requiere de un enfoque integral que involucre a gobiernos, empresas, consumidores y organizaciones internacionales. Solo a través de un esfuerzo en conjunto y medidas decisivas podemos mitigar los impactos negativos de estos productos y trabajar hacia un futuro más limpio y sostenible. 

¡Ponte las pilas y trabajemos juntos para preservar nuestro preciado medio ambiente y el futuro de las nuevas generaciones!