
Redacción|Anthony Campos|Fotografía- Andrea Sánchez
Pensar en el año 2125 no fue solo un ejercicio, sino una herramienta para analizar el presente. Bajo esa premisa, estudiantes de la carrera de Ciencias de Comunicación e Innovación y Transformación Digital participaron en el taller “El Salvador 2125: Ciudadanía digital y futuros posibles”.
La sesión fue guiada por la periodista y escritora salvadoreña Yurina Melara Valiulis, quien planteó desde el inicio el enfoque central del taller “No vamos a adivinar el futuro; vamos a usar el futuro para entender mejor el presente”, marcando la línea de la actividad.
A partir de esta idea, el taller abordó el concepto de ciudadanía digital como la capacidad de ejercer derechos y participar en entornos mediados por la tecnología. En ese contexto, se analizaron problemáticas como la privacidad de datos, la vigilancia, la desinformación, el acceso desigual a la tecnología y la responsabilidad en la producción de contenido.
El enfoque no se limitó a identificar estos temas, sino a cuestionar las estructuras detrás de ellos. A través de escenarios futuros, los estudiantes reflexionaron sobre quién controla la información, quién se beneficia de los sistemas digitales y quién queda excluido, evidenciando tensiones que ya forman parte de la realidad actual.
Como parte de la metodología, los participantes trabajaron en grupos para construir escenarios situados en El Salvador en el año 2125, partiendo de ejes temáticos como la vigilancia digital, la desigualdad tecnológica, la crisis climática o la desinformación. A partir de estos contextos, elaboraron mapas de tensiones en los que identificaron qué ocurre, quién toma decisiones, quién se beneficia y quién queda excluido, para luego desarrollar escenas éticas con personajes, decisiones complejas, información limitada y posibles consecuencias. Este proceso implicó enfrentar dilemas en los que valores como la libertad, la seguridad y la justicia.
El componente narrativo fue clave dentro del taller, no solo como herramienta creativa, sino como un medio para comunicar con responsabilidad. En este sentido, el docente Manuel Velasco destacó “Muchas veces, cuando trabajamos narrativas para posicionar productos, la parte ética se deja de lado. Por eso, integrar este enfoque es completamente necesario, porque incluso la publicidad puede tener un lado oscuro si no se maneja con responsabilidad”.
Durante la sesión, la ponente también enfatizó que estos ejercicios no buscan predecir el futuro, sino hacer visibles conflictos actuales desde otra perspectiva. Este enfoque permitió a los estudiantes analizar problemáticas complejas desde un ángulo más crítico y reflexivo.
Por su parte, la docente Alicia Arana subrayó el valor del ejercicio señalando “Este taller permitió a los estudiantes visualizar cómo podría ser El Salvador en los próximos cien años y tomar conciencia de que ese desarrollo siempre irá de la mano de las tecnologías de la información y la comunicación”.
La experiencia también dejó aprendizajes significativos, Alex Melgar, estudiante de Ciencias de la Comunicación, detalló “Este taller me ayudará a resolver problemas actuales con tecnología, teniendo en cuenta de mi entorno el contexto actual en que me encuentro y sabe ocupar de manera ética y creativa la inteligencia artificial”.
El taller también puso énfasis en la forma en que se comunican estos temas. Melara advirtió sobre los riesgos de simplificar la realidad o recurrir al miedo como recurso narrativo, insistiendo en la importancia de construir mensajes responsables y con criterio.
En esa misma línea, Alejandro Alas, estudiante de Innovación y Transformación Digital, señaló que se lleva aprendizajes relacionados con la creación de historias a partir de la realidad, el trabajo en equipo y el desarrollo de un pensamiento más innovador sobre el futuro, evidenciando el impacto práctico de la actividad.
Para dar cierre a la actividad, Yurina invitó a los estudiantes a reflexionar sobre su papel frente a la tecnología actual, destacando la importancia de aprender a posicionarse dentro de estos entornos no solo como consumidores, sino como creadores de contenido con criterio y responsabilidad.
Con este taller, la Escuela de Ciencias de la Comunicación refuerza la importancia de formar comunicadores e innovadores capaces de analizar el presente desde una mirada crítica, utilizando la narrativa y la ética como herramientas para comprender los desafíos tecnológicos y asumir un rol activo en la construcción de contenidos responsables.